7 de enero 2004 - 00:00

Auge mundial para inversión en bonos

Corresponde a títulos de países emergentes básicamente, porque EE.UU. insistió en que no subirá su tasa de interés. También alcanza a los BODEN, porque son los únicos que el gobierno paga al día. Empleados públicos y jubilados se benefician, porque con ellos se pagó la deuda del 13%. La suba mundial de bonos de países emergentes pone más en evidencia malos consejos del ministro Lavagna a Kirchner y el empecinamiento de éste en mantener el grueso de la deuda pública en default. Esos títulos no tendrán subas importantes por impagos sin esperanza cercana de acuerdo con acreedores. Se pierde así la oportunidad de que cancelen con la suba parte de la deuda.

Auge mundial para inversión en bonos
El derrame de dinero del exterior hizo que por segundo día consecutivo subieran notablemente los títulos públicos, particularmente los indexados por CER, que cerraron en el precio máximo desde que fueron emitidos.

Sucede que los grandes inversores del mundo se encuentran con que el oro y el euro, sus dos refugios, están dándoles impensadas ganancias en dólares. Cuando alguien invierte en oro, busca seguridad, más que rentabilidad. Si logra los dos objetivos, hay quienes arriesgan y entonces buscan otros horizontes para esas ganancias.

El gran dinero llegó a Brasil,
el boom del momento, donde la inversión extranjera copó la Bolsa y los títulos públicos. El C-Bond, el bono de referencia de la deuda externa de Brasil, ya está en una paridad de 100%. En enero del año pasado, cuando asumió Lula, valía 60%. Una pequeña porción de esas inversiones externas llegó a la Argentina, el lugar de mayor riesgo-país del mundo, pero donde las ganancias en dólares están entre las más altas del planeta. Cabe aclarar que lo que para los inversores extranjeros es poco monto, para la Argentina implica un enorme volumen porque sus mercados están achicados después de la devaluación.

«Es increíble -contó un operador de bonos-; por mis manos pasaban órdenes de compra y venta. Las ventas las hacía inmediatamente. Comprar me costó: cada vez que cerraba la operación era rompiendo el precio hacia arriba.»
El hombre mostraba las huellas de un día agitado.

Esta demanda se concentró en los bonos en pesos indexados por CER. Las órdenes venían de bancos y empresas aseguradoras que debían cubrir carteras indexadas, como las de CEDRO, por ejemplo. Además, las tasas de interés están tan bajas que se cree que el costo de vida las superará en los próximos meses. De allí esta preferencia por los indexados.

• Rendimientos

«Hay pocos instrumentos indexados», explicó el operador. Por eso los bonos de proveedores no defaulteados, como el BOCON PRO12, ayer subieron 4,40%. En dos días este título aumentó 8%. El PRE8, el otro título «vivo» del Estado argentino, subió 2,30%, con lo que en dos días mejoró 5%. «Los bancos y los inversores extranjeros toman estos títulos porque si usted calcula la tasa interna de retorno (TIR), dan entre 12% y 13%; no es nada despreciable», explicó el operador.

En el Mercado Abierto Electrónico (MAE), la plaza mayorista de los títulos públicos, se recibió el doble de órdenes de lo habitual por estos dos bonos de proveedores. Ayer, cada uno de los títulos hizo un promedio de negocios de $ 20 millones en el MAE.

Los BODEN también están en sus máximos.
La vedette de ayer fue la serie 2012 en dólares, que era muy buscada por los concesionarios, ya que enero es el último mes para comprar autos con estos títulos. Los negocios en el MAE por este bono llegaron a $ 80 millones. El 2012 subió 1,49% en el MAE y nada menos que 2% en la Bolsa, donde cerró a $ 190,75.

El 2007 y el 2008 en pesos subieron 0,50%, y sumaron negocios en el MAE por $ 60 millones. El 2013 interesó a muy pocos, ya que se hizo menos de $ 1 millón, aunque su precio subió 1,40%.

Por el lado de los bonos defaulteados,
el Global 2008, el más representativo de la impaga deuda externa argentina, subió 2,5% con negocios por $ 26 millones. El Par, uno de los tres títulos Brady, también defaulteado, hacía 20 días que no se movía por falta de interesados. Ayer aparecieron órdenes de compra por $ 30 millones, y el bono subió 6,5%, pero sin volumen significativo.

En total en el MAE se negociaron $ 540 millones en bonos, es decir, casi $ 150 millones más que el día anterior.

En la Bolsa, el
BOGAR también ganó posiciones hasta $ 84,25 -su máximo del día-, con una mejora de 1,20%. Súbitamente, enero se transformó en un mes de inversiones con un menú cada vez más amplio por la resurrección de muchos títulos públicos.

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