El gobierno anunciará en las próximas horas la suba del seguro de desempleo. Será, según dijo el ministro Tomada, producto del incremento de la recaudación. Pero al mismo tiempo se aumentan impuestos a empresas al subir tope para el pago de aportes. Conclusión: se incentiva el empleo en negro y cada vez es más caro para una empresa contratar profesionales, que son los que perciben sueldos más altos. Todo a contramano de la delicada situación laboral que vive el país.
Así, la cartera laboral lograría diferenciar la prestación del seguro de desempleo de los beneficios de los planes sociales.
También se intentaría eliminar algunas incompatibilidades a la hora del otorgamiento del beneficio, como en el caso de un desocupado que sea docente part-time y queda fuera del régimen.
Según apuntó un funcionario de la cartera laboral, «los números dan, es decir, están las partidas presupuestarias como para aplicar un aumento de 20% en el seguro».
El nuevo régimen apunta a una menor exigencia a la hora de otorgar este beneficio y permitir que cualquier trabajador lo pueda percibir.