30 de enero 2002 - 00:00

"Ayúdennos, somos Brasil en el '99", le dijo Redrado a O'Neill

Carlos Ruckauf, acompañado por los embajadores Guillermo González y Diego Guelar, durante la entrevista con el secretario del Tesoro norteamericano, Paul ONeill.
Carlos Ruckauf, acompañado por los embajadores Guillermo González y Diego Guelar, durante la entrevista con el secretario del Tesoro norteamericano, Paul O'Neill.
Washington, EE.UU. (especial) - El gobierno argentino quiere un paquete de ayuda del Fondo Monetario (FMI) para apoyar la flotación del dólar y evitar que se dispare la moneda, pero no utilizará el dinero para cubrir el déficit fiscal. Así se lo aclaró el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Martín Redrado, a Paul O'Neill, el titular del Tesoro estadounidense.

La delegación argentina fue finalmente encabezada por Carlos Ruckauf, pero la responsabilidad de exponer las ideas económicas del nuevo gobierno recayó en Redrado. El encuentro se efectuó en el primer piso del edificio Departamento del Tesoro, en un salón que queda al lado del despacho de O'Neill.

Inspirado por los billetes de antiguos dólares (entre 1860 y 1880) que adornaban las paredes, Redrado aseguró que era fundamental el aporte del FMI para evitar un «overshooting» del tipo de cambio que desate la inflación. «Estamos como Brasil después de la devaluación de 1999. En aquella oportunidad, fue también un paquete de ayuda lo que permitió estabilizar el valor del dólar. Y nosotros estamos en una situación similar», aseguró Redrado, que en ningún momento hizo referencia al monto al que podría ascender la ayuda.

O'Neill
, quien estuvo acompañado por Christine Forbes, encargada del área de «análisis cuantitativo» del Tesoro, expresó una vez más el deseo de los Estados Unidos de apoyar un plan «sostenible» del gobierno argentino. En ese sentido, fuentes del Departamento del Tesoro aseguraron que el encuentro con la comitiva argentina resultó «fructífero».

Se trató de una reunión de poco más de 30 minutos con escasos comentarios por parte de los funcionarios estadounidenses, que buscaron interiorizarse de la visión conceptual del futuro plan económico. O'Neill consultó específicamente cuál será la postura del gobierno en lo que respecta al comercio internacional.

Aquí fue Ruckauf el que se adelantó a aclarar que el rumbo es avanzar hacia una «una economía libre» y tuvo que aclarar que las restricciones tanto en el ámbito financiero como comercial «fueron heredadas». Para que no quedaran dudas sobre el rumbo de la Argentina, aseguró que el país «está comprometido» para avanzar con la Asociación de Libre Comercio para las Américas (ALCA).

La comitiva partió rumbo a Italia, donde mantendrá reuniones hoy por la mañana con el presidente Carlo Ciampi, y por la tarde, con el primer ministro Silvio Berlusconi. Uno de los anuncios que llegarán tras estas reuniones será el desembolso de un crédito por 100 millones de euros de Italia para la Argentina, a una tasa inferior a 2% anual. Aunque no se trata de un monto importante, demuestra más bien la solidaridad del gobierno italiano en un momento de profunda crisis.

El jueves será el turno de España, último tramo de la gira de
Ruckauf. En la agenda están previstas reuniones con el presidente español José María Aznar y con el rey Juan Carlos. La intención será recomponer los lazos con el país que más inversiones volcó a la Argentina en la última década. Durante la primera semana de gestión de Eduardo Duhalde, hubo varios cortocircuitos. Incluso, el gobierno argentino llegó a denunciar «presiones» de compañías españolas.

Pero más allá de los distintos encuentros que se irán manteniendo, uno de los puntos clave está vinculado con obtener el respaldo de Europa dentro del G-7. El apoyo de los principales países europeos es fundamental para obtener ayuda financiera del FMI.

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