Baja de Repsol por la Argentina
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• Atracción
Sin embargo, el propio presidente de Repsol, Alfonso Cortina, fue quien salió el lunes a reclamar al gobierno argentino que mantuviera la libre disponibilidad para 70% de las divisas provenientes de las exportaciones. Lo hizo en Buenos Aires, tras un encuentro con el presidente Eduardo Duhalde, dejando al descubierto que el gobierno nacional y las petroleras no llegaron a un punto de acuerdo en este controvertido tema.
Se afirma que una parte del gobierno, sobre todo la vinculada al Ministerio de Economía, recomienda no seguir rompiendo las reglas de juego que se establecieron en el momento de las privatizaciones de las áreas petroleras y de la propia YPF.
La parte política del gobierno, incluido el propio presidente Eduardo Duhalde, buscaría en cambio llegar a que las petroleras liquiden 50% de las divisas en el mercado local, pero esperaría a ver si realmente sale el acuerdo con el Fondo para definirse.
• Malestar
Esta incertidumbre y la versión de que los ingresos provenientes de esta vía podrían formar un fideicomiso para salvar a empresas culturales en problemas por su deuda externa («Clarín») acentúan el malestar de las petroleras y la falta de confianza de los inversores y de las calificadoras de riesgo.
Por otra parte, esta situación local coincide con la baja en el precio internacional del petróleo, que acumula casi 10% en dos semanas.
Los contratos para la variedad de petróleo West Texas Intermediate, de referencia en EE.UU. y la Argentina, cerraron ayer para entrega en noviembre a 27,92 dólares por barril, después de un retroceso de 0,45 de dólar (1,6%) con respecto al lunes. Para diciembre, los contratos del Brent llegaron a 26,42 dólares el barril.
Los mercados reaccionaron a la baja luego de que el presidente George W. Bush desestimó, el lunes, una guerra por lo menos inminente contra Irak. También influyó la noticia de que las exportaciones de crudo iraquí, bajo el programa humanitario internacional Petróleo por Alimentos, aumentaron a un nivel sin precedentes, de 3,03 millones de barriles diarios, en el último mes, después de que el gobierno de Hussein levantara impuestos e invitara a comprar a las petroleras europeas.


