El Ministerio de Economía decidió bajar las retenciones a las exportaciones de semillas de trigo, maíz, soja y girasol y de otras producciones regionales, aunque mantiene el impuesto sobre el grueso de las exportaciones agropecuarias que le aportan al Estado u$s 1.200 millones por año.
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La medida, que entrará en vigencia hoy cuando se publique en el Boletín Oficial, establece una reducción de 20 a 10 por ciento en las retenciones de maní, malta y todos los cultivos orgánicos certificados.
También caerán de 10 a 5 por ciento las retenciones a los embarques de semillas de hortalizas, legumbres y frutas, cebolla, ajo achicoria, arroz envasado, fibra de algodón, miel en envases chicos, entre otros.
Asimismo, se estableció una reducción de 20 a 5 por ciento para las ventas del maíz pizingallo y semillas de oleaginosas y de pasturas. Todas estas reducciones significarían una resignación de u$s 80 millones por impuestos a las ventas externas.
•Confusión
El anuncio provocó alguna confusión en medios de la producción y el comercio de productos agropecuarios pues, al principio, se creyó que la medida incluía al grueso de las exportaciones del sector, pero luego se ratificó que sólo alcanzaba a las semillas y a un listado de rubros de baja significación en los negocios con el exterior.
Las retenciones a las exportaciones agropecuarias fueron reimplantadas a comienzos de año por el entonces ministro de Economía, Jorge Remes Lenicov, para compensar la fuerte caída de la recaudación tributaria.
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