3 de mayo 2002 - 00:00

Bajo presión, suba de luz será de 11%

La Secretaría de Energía informó oficialmente ayer que la tarifa eléctrica para un consumo residencial promedio tendrá una suba de aproximadamente 11% en el caso de las empresas Edenor, Edesur y Edelap, y que el aumento promedio para todo tipo de usuarios en el país será de 15 por ciento con respecto al valor vigente.

Estos niveles tarifarios todavía dependen de que se conozca el precio estacional para el trimestre mayo-julio y de que con ese dato, las distribuidoras elaboren los ajustes definitivos, los que luego deben ser aprobados por el Ente Regulador Eléctrico.

Sin embargo, para que las subas se ubiquen en los niveles anunciados por la Secretaría, el precio estacional se deberá fijar bastante por debajo de 32,67 milésimos de peso por kilovatio/hora, valor que había trascendido el martes a la noche en los despachos oficiales.


Por otra parte, en la licitación para comprar energía por anticipado, la Secretaría a cargo de Alieto Guadagni decidió finalmente fijar el precio de corte en 30,1 milésimos de peso el kilovatio/hora, con lo cual la cantidad de energía adquirida por anticipado a los generadores privados es de unos 260 megavatios. Y la electricidad asegurada termina siendo fundamentalmente de las empresas estatales o mixtas (Yacyretá, Salto Grande, Atucha y Embalse), que al máximo de su capacidad, producen unos 2.800 megavatios.

Esto significa que: El gobierno terminó jugándose a que habrá abundancia de agua en las centrales hidroeléctricas, sobre todo, en las estatales.

• Las empresas privadas aceptaron muy limitadamente el esquema oficial de que es negocio cobrar por anticipado el valor de los costos variables (para comprar gas y combustibles líquidos), y cotizaron un precio más alto que el esperado por los funcionarios, para fijar tarifas como las del invierno pasado.

• Si no hay abundancia de agua o si se produce un imprevisto, como la caída de la transmisión desde las centrales hidroeléctricas, el gobierno terminará pagando a los generadores térmicos un precio mayorista más alto que el estacional, que es el que se traslada a usuarios, y que pagan las distribuidoras.

• La diferencia deberá saldarse con el fondo de estabilización de las tarifas, que suma 240 millones de pesos y que el gobierno hubiera preferido gastar gradualmente, para que un imprevisto de significación no encuentre a Cammesa, empresa mixta controlada por Energía, sin recursos para pagar a los generadores térmicos, que son los que abastecen en caso de problemas con las hidroeléctricas.

Queda ahora alguna duda sobre si habrá problemas de abastecimiento durante el invierno, porque el gobierno privilegió mantener el precio en los niveles en pesos del año pasado a asegurar un suministro sin inconvenientes.


La suba fue muy cuestionada ayer por las asociaciones de consumidores. En el comunicado, Energía destacó:

• El precio estacional sancionado es el mismo del año pasado, manteniendo la tendencia histórica según la cual aumenta el precio cuando la demanda es mayor y se debe apelar al uso de combustibles líquidos, que se valorizan en dólares.

• El costo que se ha procurado evitar con el reconocimiento de los costos variables de los generadores es «el de la energía no suministrada, que es el precio social más alto que se condenaría a pagar la sociedad», o sea, que se autorizan las subas para evitar los cortes de suministro, pero los ajustes están acotados.

El aumento de la energía mayorista se produce en un momento complicado, sobre todo para algunas distribuidoras del interior. Porque lo que se aumenta a los usuarios es la parte de la tarifa que perciben los generadores, y siguen congelados los márgenes del transporte y la distribución.

Uno de los casos más extremos se registró en Santiago del Estero, donde el gobierno provincial debió utilizar el fondo de compensación tarifaria para que la distribuido ra EDESE, perteneciente a la norteamericana Houston Energy, suspendiera los cortes programados que se iban a aplicar desde hoy en 27 localidades del interior de la provincia.


Voceros de la empresa afirmaron que los cortes obedecían a la imposibilidad de pagar la energía a los generadores y al aumento de los costos operativos. Con el alza dispuesta ahora, esos problemas pueden acentuarse, al igual que en otras provincias, porque las distribuidoras operan a pérdida y los accionistas ya decidieron que no pondrán dinero propio.

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