El Banco Mundial se declaró hoy "muy dispuesto a compartir su experiencia" con el Banco del Sur, el organismo financiero regional alternativo, impulsado por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, pero aclaró que lo considera "complementario" a la actual "arquitectura" existente en el subcontinente.
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El economista jefe del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Augusto de la Torre, caracterizó al Banco del Sur como "obviamente" un proyecto en "desarrollo".
"Todos en América Latina estamos atentos a este desarrollo", admitió de todas maneras el funcionario, quien reconoció que en el Banco Mundial se espera a ver que "el Banco del Sur sea la decisión de una serie de países que encuentre que a través de él se puede fomentar de mejor manera el crecimiento, la reducción de la pobreza, el mejoramiento de las condiciones de vida".
En ese caso, añadió, se tratará de "un desarrollo muy bienvenido".
De la Torre aseguró que el Banco Mundial "estará muy dispuesto a compartir su experiencia con el Banco del Sur, si este se crea".
"Entendemos que la visión de los ministros y de los líderes políticos que promueven el Banco del Sur es que el banco sea complementario a la arquitectura que ya existe en la región", añadió en referencia al "papel importante" del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Corporación Andina de Fomento y otros organismos.
"En esta arquitectura, otro actor complementario sería bienvenido", dijo de la Torre, el cual destacó "la importancia de que este nuevo banco, si se crea", cumpla con los estándares de "transparencia, de rendición de cuentas, de buena gobernabilidad".
El Banco del Sur, que contaría con un capital inicial de unos 7.000 millones de dólares, cuenta hasta ahora con la adhesión de los gobiernos de Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador, Paraguay y Uruguay, además de Venezuela.
Colombia también pidió su adhesión y Chile participa como observador.
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