Como confirmación de la embestida de la semana pasada, gremios barrionuevistas abandonarán hoy la cúpula de la CGT, que comanda Hugo Moyano, a modo de protesta por la «avanzada» que el sindicato Camioneros, que controla la familia Moyano, aplica sobre afiliados de otros sectores.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El anuncio, que apunta a «vaciar» la CGT se producirá el mismo día en que Néstor Kirchner firmará en la Casa Rosada un decreto para declarar «patrimonio histórico» el edificio que ocupa la central obrera en la calle Azopardo. Ayer, el moyanismo se dedicó a citar ambos hechos como un indicador del respaldo de la Casa Rosada al líder camionero. Fue un intento por minimizar el impacto de la salida, en bloque, de los gremios que responden al gastronómico Luis Barrionuevo.
A las 13.30, en la sede que los gastronómicos poseen en la Avenida de Mayo 930, los dirigentes que responden a Luis Barrionuevo darán a conocer un documento donde fundamentarán el motivo de su separación del consejo directivo cegetista.
Desde ese sector anticiparon los representantes de unos quince gremios que integran la cúpula sindical que decidieron alejarse de la conducción que lidera Moyano «cansados de que los camioneros nos arrebaten afiliados».
«El documento que daremos a conocer estará avalado por la firma de los titulares de los gremios» que optaron por alejarse del consejo, aseguraron en el sindicato de Barrionuevo.
Nueva fractura
De concretarse la estampida, la CGT volveráa sufrir una nueva fractura, ya que desde la asunción de Moyano, hace más de tres años, media docena de gremios enrolados en el sector de los denominados «gordos» abandonó la conducción cegetista por sus desacuerdos con el secretario general.
Con Barrionuevo la situación se tensó luego del escándalo de San Vicente, durante el traslado de los restos de Juan Domingo Perón. En mayo, luego de varias reuniones de acercamiento, se pactó la reconciliación que incluyó como medida central la conformación de una «mesa chica» que funcione, en los hechos, como órgano de conducción.
Dejá tu comentario