13 de junio 2001 - 00:00

Bastos viaja hoy a Madrid para negociar por crisis de Aerolíneas

El ministro Carlos Bastos viaja hoy a Madrid abriendo una nueva etapa de negociación con la SEPI por la crisis de Aerolíneas Argentinas. La decisión fue tomada en una reunión del gabinete nacional de ayer, tras la cual se dijo que Bastos también se entrevistará con el canciller de España, Joseph Piqué. En el gobierno hay expectativas de reencauzar la situación con los españoles, pero no parece haber todavía una estrategia definida. La nueva ronda de conversaciones se abre luego de que el mismo Bastos amenazó con dar por caída la concesión de las rutas y relicitarlas a una única empresa. También cuando la SEPI decidió suspender los vuelos Madrid y Roma, que se suma a los ya cancelados a Estados Unidos, Oceanía y Brasil. Esta situación acentuó las protestas gremiales. Hubo muy graves incidentes anoche en el Aeropuerto de Ezeiza. Antes habían quedado paralizadas las operaciones.

La crisis de Aerolíneas fue el tema principal de la reunión de gabinete de ayer
La crisis de Aerolíneas fue el tema principal de la reunión de gabinete de ayer
El ministro de Infraestructura, Carlos Bastos, viajará hoy a Madrid para entrevistarse con autoridades de la SEPI y, probablemente, con el canciller español Joseph Piqué por la crisis que atraviesa Aerolíneas Argentinas. El viaje habría surgido de algunos indicios dados por la sociedad española, acerca de que tiene interés en iniciar una negociación para recomponer la situación o, por lo menos, realizar una salida prolija. No obstante, durante el día, tanto el gobierno argentino como la SEPI continuaron en posiciones de fuerza, y la crisis de Aerolíneas volvió a ser tema central en el gabinete nacional.

Ayer Aerolíneas anunció la suspensión de la ruta a Madrid-Roma, con lo cual la compañía local sólo vuela desde hoy a Montevideo, Lima, Caracas, Santiago de Chile y Santa Cruz de la Sierra, y algunos destinos de cabotaje.

Tal como se había anunciado, la Secretaría de Transporte intimó ayer a Aerolíneas (en realidad, a la SEPI, que es la dueña de 85% de las acciones y gerencia a la compañía) a reanudar, en el plazo de 72 horas, los servicios y las frecuencias internacionales suspendidos la semana pasada con destino a Miami, Nueva York, Auckland, Sidney, Los Angeles, San Pablo y Rio de Janeiro.

En los fundamentos de la intimación, se indica que «si el explotador no cumpliese las obligaciones a su cargo o si se interrumpiese el servicio, total o parcialmente, sin causas justificadas o permiso de la autoridad, el Código Aeronáutico prevé la declaración de caducidad de las concesiones o el retiro de las autorizaciones conferidas».

Desde Madrid, un vocero de la SEPI informó que se está elaborando la respuesta al gobierno argentino, pero se anticipó que ésta se mantendría dentro de los términos legales. No obstante, también dijo que los vuelos fueron suspendidos «por motivos de fuerza mayor», debido a la decisión de los proveedores de no seguir suministrando combustible en esos destinos.

• Contradicciones

Esta afirmación de la SEPI se encuadra dentro de los indicios contradictorios que viene produciendo en los últimos días: por un lado, asegura que se quiere retirar de Aerolíneas y, por otro, insiste en que no va a llevar a la empresa a la quiebra o a la convocatoria. Suspendió los vuelos, pero el gerente de recursos humanos de la empresa negoció, desde el viernes hasta las siete de la mañana del sábado la letra chica de las nuevas condiciones laborales, con los gremios que admitieron el plan director (pilotos, personal superior, técnicos de vuelo y administrativos), aunque, en principio, no hubo acuerdo.

Si bien no se descarta un cese transitorio de actividades (que sería a partir de este viernes, según un rumor insistente), la sociedad estatal española no parece dispuesta a que el gobierno argentino le dé por caída la concesión de las rutas.

• Sin combustible

Según la SEPI, la suspensión del vuelo a Madrid se debe a que Repsol Madrid decidió cortar el suministro de combustible a partir de las 12 del mediodía de ayer (hora de España). Esta información no fue confirmada por la petrolera en Buenos Aires, cuyos voceros habían asegurado que seguirían abasteciendo a Aerolíneas en todos los aeropuertos internacionales donde tuvieran presencia, aun cuando la empresa ya acumula una deuda que se estima que ronda los 70 millones de pesos.

Voceros de la sociedad española indicaron también que tienen la decisión de renegociar con IATA el pago por 13 millones de dólares que vence el viernes por lo que le deben a otras compañías aéreas por el endoso de pasajes.

Según el diputado Alberto Natale, los españoles no pueden dejar de evaluar la inconveniencia de una quiebra, porque algunos de los acreedores podrían iniciar demandas contra el accionista principal por administración fraudulenta, lo que obligaría a abrir la contabilidad y las contrataciones y podría desatar un grave problema político en España.

• Imputaciones

Ayer, tanto la SEPI como el gobierno argentino, a través de Juan Pablo Baylac, volvieron a atribuir la responsabilidad de la situación al gremio de los técnicos aeronáuticos por negarse a aceptar las condiciones de racionalización laboral previstas en el plan director.

La SEPI insistió en que, si ese gremio acepta el arbitraje propuesto por la ministra Patricia Bullrich, pedirá autorización al Consejo de Ministros de España para desembolsar dinero.

Sin embargo se acentúa la convicción de que el eje del problema es la viabilidad económica de Aerolíneas, por eso se cree que en la sociedad española causó por lo menos inquietud el anuncio de que el gobierno argentino pondrá en marcha un plan reactivante para el sector aerocomercial con fuertes rebajas impositivas y restricciones para la autorización de nuevas frecuencias, cuando ellos se retiren, como medida para estimular el interés en la licitación de rutas de Aerolíneas a una única empresa que absorba la mayor cantidad de personal.

También se cree que el gobierno necesita hallar una solución a la crisis de Aerolíneas, y por ahora no encuentra la estrategia adecuada. Ayer, en diversas fuentes del sector aerocomercial, se consideró como una iniciativa improvisada e inviable el proyecto anunciado por Bastos de licitar las rutas de Aerolíneas a una única empresa que se quede con la mayor cantidad de personal. La idea coincidente es que quien se quede con las rutas sólo captaría una porción no mayor a un tercio del actual personal, y Aerolíneas, como tal, desaparecería del mercado.

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