21 de junio 2002 - 00:00

Blejer: "Quiero que nombren mi sucesor"

El presidente del Central, Mario Blejer, confirmó su intención de alejarse del cargo en las próximas semanas, pero lo condicionó «al cierre del programa monetario y a que mi sucesor sea designado».

Tras reunirse por segunda vez en la semana con el encargado de la misión argentina del FMI, John Thornton, aseguró que las negociaciones «están encarriladas», aunque reconoció que «aún subsisten algunas diferencias por el programa monetario, que se irán zanjando». Asimismo, avaló el proyecto del gobierno para darle inmunidad sólo a la Superintendencia y no al directorio del Central. «Apoyo el modelo inglés, que separó el funcionamiento de ambas instituciones», explicó.

Este es el diálogo que Ambito Financiero mantuvo con Blejer:

Periodista: En las últimas horas volvieron a recrudecer los rumores sobre su renuncia al Central ¿Piensa irse ya?


Mario Blejer:
Yo ya manifesté en reiteradas oportunidades que mi intención es dejar el cargo. Pero no lo haré mañana (por hoy) ni el fin de semana. Por ahora, no. En primer lugar, tengo que estar convencido de que el programa monetario ya está encaminado. Segundo, tampoco voy a dejar mi puesto si no nombraron a quien me sucede. Pero mi expectativa es que haya una continuidad en la gestión y que se respete a rajatabla la independencia del Banco Central.

• Puntos abiertos

P.: ¿Cuál es el balance de esta nueva ronda de negociación con el Fondo Monetario?

M.B.:
Hemos encarrilado la negociación, pero todavía hay puntos abiertos que se van a discutir en la próxima visita del Fondo o en las negociaciones que continúen en Washington. Estos días pudimos acortar mucho las diferencias, específicamente en el tema monetario.

P.: ¿Está el país en condiciones de aceptar la exigencia del Fondo de no vender más reservas?


M.B.:
Este es el principal punto que queda pendiente en la discusión. Ellos, efectivamente, prefieren que no se sigan utilizando reservas. Pero nuestra postura es que en este momento es muy importante estabilizar la tasa de cambio para encarar la salida definitiva, porque de otra forma todo será mucho más difícil. En la práctica no hay nada cerrado, pero las diferencias de postura se están clarificando y estoy seguro de que llegaremos a un punto de acuerdo.

P.: Entre el poco interés que el público manifiesta por el canje de bonos y la posibilidad de que el Banco Central deje de vender reservas, ¿todavía existe el peligro de una hiperinflación?


M.B.:
Sinceramente, no creo que estemos ante un escenario de descontrol ni del tipo de cambio ni de los precios. Era esperable que no hubiera demasiado interés por los bonos en los primeros días de lanzado el plan, pero la gente tendrá casi un mes para tomar la decisión. No quiero aventurar a cuánto puede llegar esa aceptación, pero creo que la gente de a poco va a ir optando. En cuanto al tema de las reservas, nuestra postura es que tenemos que seguir participando en el mercado, pero estableciendo un piso para la caída. Todo es materia de análisis con el FMI y aún no hay nada cerrado.

• Prórrogas

P.: Puede evitarse un default con los organismos internacionales, aún cuando no se llegue a un acuerdo final con el FMI a mediados de julio?

M.B.:
Nosotros ya prorrogamos algunos vencimientos, por lo cual no es descabellado que ocurra eso. Con el Fondo se puede, y de hecho ya hubo prórrogas. Luego habrá que discutir qué pasa con el Banco Mundial y con el BID, pero todo puede ser conversable. De todas formas, hay que esperar para ver cómo se desarrollan las negociaciones finales con el FMI, porque estamos muy avanzados en los requisitos que ellos exigen.

P.: El tema de la ley de inmunidad viene muy peleado ¿Comparte que la protección legal esté acotada sólo a la Superintendencia de Bancos?


M.B.:
Este es un tema en el que hay mucha división de opiniones. Inclusive, cuando trabajaba en el FMI había dos posiciones claramente diferenciadas. Mi opinión es que la Superintendencia debe funcionar de manera totalmente separada de la estructura del Central. En ese esquema, es totalmente lógico que la protección sea exclusivamente para quienes integran la Superintendencia, porque son los que en el futuro tendrían a su cargo la misión de supervisar y tomar decisiones delicadas con los bancos. En ese proceso, el directorio del Central quedaría totalmente al margen, porque hoy es el que en la práctica debe firmar cuando se cierra una entidad.

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