28 de febrero 2008 - 00:00

Blindaron al ministro en despacho de Cristina

En otro día cargado de rumores, desde la Casa Rosada se preocuparon por desmentir la posibilidad de una inminente renuncia de Martín Lousteau. La versión estaba relacionada con el malestar del ministro de Economía por el nuevo índice de precios que maneja el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.

Tanto Cristina de Kirchner como el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, procuraron respaldar ayer a Lousteau durante el encuentro que mantuvieron en Casa de Gobierno por la tarde. La reunión duró casi dos horas y sobre el final se sumó el canciller Jorge Taiana para tratar temas relacionados con el Mercosur. Previamente, Lousteau y Alberto Fernández se encontraron a la mañana para analizar los pasos por seguir respecto de la divulgación del nuevo índice de precios.

En ese encuentro, le prometieron al ministro que tendrá injerencia en la elaboración del nuevo índice que manejará el INDEC, más allá de que Moreno y gente designada por él fueron los que armaron la nueva metodología. La necesidad de revisar en detalle la medición es lo que generó la postergación: por la mañana se anunció que el índice estaría listo la semana que viene. Luego dejaron trascender que será «por lo menos» dentro de 15 días. La excusa será un viaje de Fernández la semana próxima a Santo Domingo, por lo que su ausencia impide presentar el nuevo sistema.

No sólo Lousteau tuvo varios encontronazos con el secretario de Comercio Interior, en particular por el manejo del INDEC. También Alberto Fernández mantuvo con Moreno en el arranque de la semana agrias discusiones por la forma en que se está manejando la información referida a la evolución de la inflación y la nueva metodología de cálculo.

Lousteau también dijo lo suyo ayer en Casa Rosada sobre la nueva medición: «No podemos darnos el lujo de que no sea creíble o que la metodología no resista un análisis serio. No le sirve a nadie que se mantenga este nivel de polémica». El ministro coincide con que el actual esquema de medición tiene serios problemas conceptuales, pero no termina de avalar el cambio que se implementa. Básicamente, pretende que la transformación del IPC sea gradual y busque una « consistencia» con el sistema anterior.

Durante la jornada, también circularon múltiples especulaciones entre inversores y hombres de negocios respecto de la suerte del ministro. Eso sí, no hubo mayor preocupación, como lo denota el hecho de que la cotización de los títulos públicos apenas se movió, mostrando leves bajas a tono con lo que sucedía en los mercados del mundo.

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