La firma Boldt, accionista principal -entre otros negocios vinculados con el juego- del casino del Tigre, se asoció con otras dos empresas para construir un casino y hotel en la localidad paraguaya de Salto del Guayra. Si bien el mercado de Paraguay es interesante, la inversión -que aún debe ser aprobada por el gobierno de ese país- apunta más que nada al enorme mercado brasileño, un país en el que la fortaleza económica y política del juego clandestino sigue impidiendo la creación de estructuras legales de apuestas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Los socios de Boldt en esta iniciativa privada -que se presentará ante la autoridad de juego paraguaya en los próximos días- son la local American Gaming y la argentina Worest, de la correntina familia Aquino. Esta última tuvo casinos en Corrientes y en Bariloche (vendió ambos) y conserva una casa de juegos en Asunción del Paraguay. Una fuente de Boldt dijo que la sala y el hotel -a diferencia de lo que sucede en otros países- «no tendrá protección geográfica; si a otro emprendedor se le ocurre poner un casino al lado del nuestro, puede hacerlo. De todos modos, nos parece más que interesante el proyecto, en especial por su cercanía con Brasil. No es un secreto que casinos como el de Posadas, el Conrad de Punta del Este o el Casino Iguazú basan sus operaciones en los paquetes que ofrecen a apostadores brasileños. Haremos lo mismo».
En tanto, Boldt -en sociedad con la hotelera española Peralada- acaba de inaugurar su hotel-casino en la santafesina Melincué, un establecimiento sobre la laguna del mismo nombre, de cuarenta cuartos, sala de juego y centro de convenciones. Allí, dice el informante, «no hacen falta brasileños: estamos en plena cuenca sojera, cerca de Firmat y de Venado Tuerto, y hasta ahora estuvimos a full desde que abrimos».
Dejá tu comentario