El dólar minorista cerró ayer sin cambios, en $ 2,93, en una plaza con muy poco volumen de negocios, debido a la cautela de bancos privados y de particulares ante la evolución de los acontecimientos internacionales y su impacto sobre el mercado cambiario local. En este contexto, los analistas consideran que los valores de la divisa norteamericana se ubicarían más cerca de los $ 2,90 que de los $ 3. En el mercado de bonos, los títulos posdefault continúan siendo castigados, sobre todo, los de plazos más largos, tales como los BOCON PR12 y PRE8.
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• Los cierres del mercado cambiario fueron de $ 2,89 para la compra y de $ 2,93 para la venta, aunque algunas pizarras ofrecieron la divisa en $ 2,91 vendedor. Por su parte, en el mercado mayorista, el billete norteamericano se negoció a $ 2,9125, mientras el tipo de transferencia quedó en $ 2,908, en ambos casos ligeramente por encima de los valores del viernes. Distinto fue el comportamiento de la divisa norteamericana en el exterior, donde cayó en su relación con otras monedas, especialmente respecto del euro, por los temores que generaron los últimos atentados perpetrados en Turquía e Irak.
• El Banco Central compró u$s 45 millones netos, suma así en lo que va de mayo un total de u$s 495 millones. A su vez, el Banco Nación colaboró con sus habituales u$s 20 millones, de tal manera que ambas entidades oficiales mantuvieron su ritmo de compras diario para esterilizar el ingreso de divisas proveniente de los exportadores que liquidaron en esta oportunidad u$s 74,7 millones.
• El mercado de títulos públicos local mostró calma, pero pocos negocios. A pesar de las especulaciones sobre un mayor índice de inflación esperada, lo que favorecería a los bonos posdefault en pesos que indexan por CER, los papeles con posiciones más largas continúan cayendo por tercera rueda consecutiva. Brasil y el contexto global continúan afectando a los títulos locales. «El mercado pareciera no estar mirando con buenos ojos al CER, por lo menos en el largo plazo», comentó Matías Tamburini, analista de MBA, que considera que la crisis financiera brasileña «va a seguir afectando a nuestro mercado local, aunque no tan directamente». Los inversores prefieren protegerse de la mayor inflación con las series más cortas, como BODEN 2007 y 2008.
• El monto negociado en títulos públicos en el mercado bursátil fue de $ 118 millones. Entre los bonos posdefault que cotizan en pesos e indexan por CER, el BOCON PR12 retrocedió 0,99 por ciento, mientras el PRE8 cerró sin variaciones y el BOGAR 2018 exhibió un leve ascenso de 0,49%, seguido por los BODEN, que cayeron 0,18% para la serie 2007 y 0,33% la serie 2008. Para los papeles en dólares, el BODEN 2005 cayó 0,53%, mientras que la 2013 avanzó 0,03% y la 2012 se mantuvo sin cambios.
• En la plaza local, las necesidades de efectivo de las empresas para el pago de vencimientos impositivos provocaron un salto de hasta tres puntos anuales en las tasas de interés. Pequeños y medianos inversores pudieron acceder a tasas del orden de 3,50% a 4% anual, cuando decidieron renovar sus depósitos, aunque del promedio del sistema surge una tasa de 2,28 por ciento anual, equivalente a 0,19% mensual, según el último relevamiento del Banco Central.
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