9 de julio 2004 - 00:00

Bonos suben 6%: apuestan a que habrá un pago en efectivo a los acreedores

El mercado redobló ayer la apuesta a que Roberto Lavagna mejorará la oferta a los acreedores con un pago inicial en efectivo, es decir, un adelanto de cupones de los nuevos títulos a emitir. Esperan también que se respete la totalidad de los intereses vencidos e impagos. Esa combinación fue el principal motor de la suba ayer de los bonos en default que, en algunos casos, llegó a superar 6%, como el Global 2015. Los operadores creen que un acuerdo con el gobierno llegará más rápido y se entusiasman con la acumulación de dólares por compras que hace el Nación, que creen se utilizarán en la oferta. Pero crece la preocupación por el mal resultado de la gira de Guillermo Nielsen por Europa, señal de complicaciones con el FMI.

Los bonos que se encuentran en pleno proceso de reestructuración subieron ayer hasta 6 por ciento, en respuesta a una posible mejora en la propuesta para el pago de estos papeles.

Como señaló este diario, en el mercado continúan apostando a que el gobierno reconozca la totalidad de los intereses atrasados de su deuda en default como así también auguran la posibilidad de un pago en efectivo, como adelanto de cupones de los futuros títulos por emitir.

En el Mercado Abierto Electrónico (MAE), el Global 2015 subió 6,40%, seguido por el Global 2018 (2,96%), el Global 2031 (2,35%) y el Global (2,23%); hasta antes del default, estos instrumentosposeían una tasa de rendimiento promedio de 12 por ciento anual.

En la actualidad, continúa viéndose una diferencia entre el valor presente de los bonos que el gobierno propuso para renegociar su deuda, que se ubica entre u$s 23 y u$s 24, y el valor de mercado que exhiben los bonos defaulteados, que cotizan entre u$s 28 y u$s 30.

• Anticipación

Según los operadores, la diferencia se explica casi intuitivamente por la esperanza de una mejora en la oferta final. «Se anticipa algo», dijo Alejandro Nieto, mandatario de Coins Society, quien agregó que «los acreedores descuentan una nueva mejora en la oferta y un acuerdo más temprano que tarde sobre este tema». Lo que queda claro es que habrá más retoques a la propuesta, cuyo nivel de aceptación no alcanzaría hoy ni siquiera 50%.

Esta presunción se torna más creíble cuando los inversores observan la manera en que el Banco Nación continúa acumulando divisas mediante su diaria intervención en el mercado de cambios, donde compra entre u$s 10 y u$s 15 millones por cuenta y orden del Tesoro, lo cual lleva a la especulación de que la entidad estuviera haciéndose de un «colchón» de reservas para luego ponerlas a disposición de un pago en efectivo, además de evitar una mayor apreciación del peso.

Por su parte, los bonos posdefault o «performing», como los llaman los operadores, están viéndose afectados negativamente en sus volúmenes por la incertidumbre sobre los avances en la revisión del FMI y el ritmo de negociaciones en la reestructuración de la deuda, tras el saldo negativo con el que retornó el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, de su última gira europea
. Igual hubo ayer compras del exterior y de AFJP sobre BODEN. Por el contrario, las alzas de los bonos que se hallan en cesación de pagos desde diciembre de 2001 anuncian cierto optimismo y refuerzan el escenario de una mejora en la propuesta, teniendo en cuenta las bajas que mostraron los mercados de Estados Unidos y Brasil.

Los Global cerraron ayer en Nueva York a u$s 28,19 para el Global 2031, la serie 2017 lo hizo en u$s 29,75 y el Global 2015 terminó a u$s 30.

• Especulación

«Los Global, especialmente aquellos que acumulan mayores intereses impagos, subieron ante la especulación de que el gobierno podría reconocer un volumen más alto de estos intereses y la posibilidad de un pago en efectivo», explicó Virginia Brocco, analista de Puente Hnos.

«Lo que moviliza hoy a los inversores es la especulación de un pago en efectivo»,
afirmó Nieto. «Si bien está descontado en el mercado un aumento en los intereses a reconocer, aún no se maneja cuál será dicho porcentaje.»

Si en algo coinciden los analistas, es en que los bonistas prefieren un adelanto «cash» a que les reconozcan 100% de los intereses, pero con un nuevo bono a muy largo plazo.

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