El presidente del central de México se encuentra de gira por el Cono sur para buscar apoyo a su candidatura.
El presidente del Banco Central de México, Agustín Carstens, obtuvo hoy cálidas manifestaciones de simpatía, pero no un compromiso de apoyo por parte del ministro brasileño de Hacienda, Guido Mantega, a su aspiración a reemplazar a Dominique Strauss-Kahn como director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI).
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Agustín es nuestro compañero en el G20... Es importante que haya una candidatura de un país emergente, porque esto rompe una regla antigua del FMI, que siempre ha sido dirigido solamente por representantes europeos", expresó Mantega, tras reunirse en Brasilia con el candidato mexicano, quien ya obtuvo el sorprendente respaldo de España y asegura que tiene además el apoyo de varios países latinoamericanos.
El ministro brasileño recordó que, como presidente del Banco Central de México y por los varios años que pasó como ministro de Economía de su país y también como subdirector gerente del Fondo, Carstens tiene una larga experiencia acumulada, y tiene las calidades técnicas que se requieren para comandar el organismo.
Además, reiteró que Brasil defiende que el comandante del FMI debe ser definido por mérito, y no por la nacionalidad de los candidatos: "Estamos defendiendo este principio. No será por haber nacido en Europa o en Estados Unidos que un candidato tiene condiciones de ser presidente".
No obstante, el ministro brasileño afirmó que el gobierno brasileño, que el lunes pasado recibió a la otra candidata al comando del FMI, la ministra francesa de Finanzas, Christine Lagarde, todavía no definió a quien dará su voto, y aguardará hasta el 10 de junio, cuando expira el plazo para la inscripción de candidaturas al puesto que fue de Strauss-Kahn.
"Hasta ahora, Brasil no tiene una posición definida. Estamos evaluando las candidaturas. Es importante que él haya venido a Brasil para presentar sus posiciones", dijo, en la rueda de prensa conjunta con Carstens brindada después del encuentro.
"Una condición imprescindible para lograr el apoyo de Brasil es la continuidad de las reformas en el FMI. Nuestro juego es claro: nuestra posición depende del compromiso de los candidatos con nuestros criterios, en especial con nuestra demanda de una mayor participación accionaria de los emergentes en el Fondo", agregó.
El candidato mexicano, a su vez, aseguró que coincide con la necesidad de otorgar más poder a los países emergentes en el FMI, y sostuvo que su postulación es un símbolo de la necesidad de poner fin a la práctica de entregar a Europa el comando del organismo.
Además, sostuvo que el FMI "debe adoptar una actitud más flexible hacia los países en dificultades".
"Que se reconozca, por ejemplo, el derecho de que cada país adopte medidas de control de capitales según su conveniencia. No hay una regla universal de acumulación de reservas a la que todos los países deben obedecer", añadió.
Además, Carstens aseguró que confía en ser elegido como sucesor de Strauss-Kahn, quien renunció al cargo el mes pasado, tras ser acusado de atacar sexualmente una camarera del hotel donde se hospedaba en Nueva York: "Si no viera posibilidades de vencer, no estaría en esta gira. Pienso que tengo los méritos y las habilidades".
La visita de Carstens a Brasil estuvo antecedida de una llamada telefónica del presidente de México, Felipe Calderón, a su par brasileña, Dilma Rousseff, este martes, para pedir apoyo al candidato de su país.
Según el portavoz de la Presidencia brasileña, Rodrigo Baena Soares, Rousseff dijo a Calderón que Brasil no tiene todavía a un candidato, pero que considera la postulación mexicana como "positiva, porque permite mayor exposición de ideas".
Dejá tu comentario