Un relevamiento del Banco Central de Brasil arrojó que sus habitantes tenían a comienzos de 2006 inversiones fuera del país por u$s 111.741 millones. Esto es aproximadamente 15% del PBI, mientras que en el caso argentino se estima que representa casi la mitad del PBI.
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En los primeros tres años del gobierno de Lula da Silva los brasileños incrementaron sus inversiones en el exterior en cerca de u$s 40.000 millones (+54,4%). Pero la bonanza financiera que viene viviendo el vecino país también se refleja en el creciente número de personas físicas que declaran tener capitales en el exterior, que pasaron de 9.589 a 10.733 en el último año. En este sentido se observa que los inversores brasileños que derivan fondos al exterior no sólo son más año tras año, sino que muchos de ellos son pequeños y medianos dado que fue preciso disminuir el monto mínimo de u$s 300.000 a u$s 100.000 a partir del cual declarar. Del total de activos en el exterior, los principales corresponden a u$s 79.259 millones en inversiones directas; u$s 17.077 millones en depósitos y u$s 9.586 millones en tenencias de bonos y acciones.
En cuanto a los países hacia los cuales dirigen sus inversiones directas (u$s 65.418 millones) hay una gran concentración en paraísos fiscales como las Islas Caimán, Bahamas y Vírgenes, en las cuales hay capitales registrados por u$s 15.113 millones; u$s 7.449 millones y u$s 7.333 millones respectivamente. La Argentina ocupa el noveno lugar en el ranking, con u$s 2.068 millones (representa poco más de 3% del total). El monto destinado a la Argentina ha crecido más de 25% desde la crisis de 2001.
En los últimos dos años se registra un crecimiento inusitado de Dinamarca, que ahora ostenta un monto de u$s 9.466 millones, constituyéndose en el segundo destino de los capitales brasileños. En cuarto lugar figura Estados Unidos con u$s 4.163 millones, luego Luxemburgo (u$s 3.512); España (u$s 3.324); Holanda (u$s 2.936); la Argentina y Uruguay con u$s 1.748 millones. Entre los paraísos fiscales y este grupo de países se concentra 87,3% de las inversiones directas de empresas y ciudadanos brasileños en el exterior.