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Pese a que la producción de las fábricas del país registró en julio una leve recuperación del 0,4 por ciento en comparación con junio, la actividad continúa deprimida en comparación con el 2002, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).
"Pese a la pequeña reacción registrada entre junio y julio, la tendencia predominante de los índices de producción industrial es, aún, negativa", admitió el Instituto en un comunicado.
El desempeño del sector en los siete primeros meses del año fue un 0,3 por ciento inferior al del mismo período de 2002.
Además, la producción industrial acumulada en los últimos doce meses hasta julio fue un 1,9 por ciento inferior a la registrada entre agosto de 2001 y julio de 2002, según el instituto oficial.
Afectada por la reducción del consumo y de la renta de los trabajadores, la actividad en las fábricas llegó en junio a su nivel más bajo en los últimos 19 meses y prácticamente se mantuvo igual en julio.
La producción de la industria brasileña no era tan baja desde diciembre del 2001, cuando el país vivió los efectos económicos del racionamiento eléctrico, la crisis argentina y los atentados terroristas del 11 de septiembre en Estados Unidos.
La actividad industrial comenzó a desacelerarse en abril. Tras haber crecido un 2,5 por ciento en los tres primeros meses del año en comparación con igual período de 2002, la producción sufrió una retracción del 2,1 por ciento en el segundo trimestre de este año con respecto al período entre abril y junio del año pasado.
Trece de los veinte sectores industriales medidos por el Instituto sufrieron retracción de su producción en julio en comparación con el mismo mes del año pasado.
Los subsectores más afectados fueron los de material eléctrico y de comunicaciones, cuya producción se redujo en un 14 por ciento en el periodo, y confecciones y calzado (-13 por ciento).
La leve recuperación de julio en comparación con junio obedeció al crecimiento del 8,8 por ciento experimentado por la industria de extracción mineral.
Tal comportamiento, sin embargo, tan sólo reflejó la normalización de la producción de petróleo en Brasil luego de que la estatal Petrobras paralizara la extracción en algunas plataformas marinas en junio, reconoció el Instituto.
Los industriales brasileños aseguran que el país está en recesión y que el sector tan sólo tendrá condiciones de recuperarse el próximo año.
El Gobierno divulgó el mes pasado que la economía brasileña sufrió una retracción del 1,6 por ciento en el segundo trimestre del año en comparación con el primer trimestre.
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