El gobierno estuvo ayer a punto nuevamente de entrar en crisis energética. Brasil interpretó que su compromiso para suministrar electricidad era únicamente por 48 horas, con lo cual se hubiera suspendido desde mañana. De urgencia viajó a Brasilia el secretario de Energía, Daniel Cameron, para evitar este corte. Consiguió momentáneamente que esto no suceda, pero ahora el gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva quiere que la Argentina pague por el servicio, lo que no estaba computado por el Ejecutivo. Se conoció ayer que a fines de abril se incrementará por lo menos 10 centavos (20%) la tarifa de GNC en estaciones de servicio. En los próximos días, la canciller chilena Soledad Alvear anunció que se reunirá con Rafael Bielsa para pedirle explicaciones por la restricción de exportaciones de gas. Al mismo tiempo, el ministro uruguayo Didier Operti directamente viajó a Brasil para «agradecer» la ayuda de Lula a su país por las dificultades generadas «por la crisis argentina».
Pese a que las conversaciones fueron distendidas, pero sin avances hasta altas horas de anoche,
Asimismo, por orden de Néstor Kirchner, las autoridadesde la Comisión Nacional de Energía Atómica (CONEA) y de la Secretaría de Energía estudian suspender por tres semanas más la salida de la central nuclear de Embalse para mantenimiento. Según trascendidos, las autoridades nucleares se oponen a una nueva postergación, pero el gobierno insiste porque una importante central térmica tiene que hacer una parada para mantenimiento.
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