21 de febrero 2008 - 00:00

Brasil promete asesorar si hay crisis, pero no envía gas

Luiz Inácio Lula da Silva
Luiz Inácio Lula da Silva
Luis Inácio Lula da Silva comenzará esta noche su primera visita a la Argentina luego de que Cristina de Kirchner fuera designada presidente, con un tema problemático para el gobierno. Según dejó claro ayer, Brasil está dispuesto a tratar de ayudar a la Argentina frente a una posible falta de energía durante el próximo invierno austral, pero sin ceder nada del gas que recibe de Bolivia. En otras palabras, Lula da Silva ofrecerá todo lo que el gobierno argentino necesite, incluyendo el asesoramiento sobre cómo enfrentar la posible demanda de un crudo invierno, pero sin aportar nada del gas que Bolivia le enviará a Brasil este año.

Puntualmente, el capítulo sobre el abastecimiento del combustible será discutido el próximo sábado en Buenos Aires (en la quinta de Olivos), en un desayuno de trabajo que Cristina de Kirchner ofrecerá a sus colegas de Brasil y Bolivia. Allí habrá dos cuestiones por debatir: a) por qué Bolivia no podrá aumentar sus envíos, a pesar de que, según la versión brasileña, Morales le había prometido a Lula da Silva que en 2008 habría entre 10% y 15% más de producción; y b) cómo hará la Argentina para enfrentar el próximo invierno una falta importante de gas, sin la posibilidad de recibirlo desde Bolivia o Brasil. Ayer, fuentes del gobierno argentino afirmaban que en el encuentro del sábado podría también intervenir la presidente chilena, Michelle Bachelet, pues se estima que el país trasandino podría volver a tener este año problemas con la Argentina en el suministro de gas.

  • Recorte

  • Hay que recordar que el año pasado el gobierno decidió recortar el suministro de combustible a la industria y restringir el consumo de GNC para poder abastecer de gas a los domicilios particulares, algo que se estimaba imprescindible en ese año electoral.

    Sobre la situación brasileña, ayer Marcelo Baumbach, el vocero de Lula da Silva, hablando más a su país y a los industriales de San Pablo, dijo que «puede» haber «una discusión previa del asunto del gas entre Cristina de Kirchner y Lula»; pero reiteró que «no existe ninguna posibilidad de que Brasil renuncie, en favor de la Argentina, a parte de los casi 30 millones de metros cúbicos de gas natural que recibe diariamente de Bolivia», porque «nuestras propias necesidades así lo imponen».

    «Brasil tiene como prioridad su abastecimiento interno y no está ahora en condiciones de revisar el volumen de gas que consta en los contratos firmados con Bolivia», completó Baumbach. Aclaró, sin embargo, que, «en la medida de sus posibilidades», el gobierno brasileño desea auxiliar a la Argentina ante una posible falta de energía, como ha hecho en otras ocasiones, aunque no explicó cuál sería la manera.

    Durante el invierno del año pasado, Brasil había desviado parte de la energía que genera en sus represas hidroeléctricas hacia la Argentina, pero según el gobierno, esa posibilidad también está ahora descartada, pues los reservorios de agua están en niveles mínimos debido a la escasez de lluvia en los últimos meses.

    Sobre la agenda que Cristina de Kirchner y Lula discutirán mañana, durante la visita de Estado del brasileño a la Argentina, se sabe que habrá acuerdos bilaterales sobre cooperación en las áreas de economía e inversiones, nuclear, espacial, energía, transportes, defensa, justiciay ciencia y tecnología. Dos encuentros importantes serán los que mantendrán el canciller Jorge Taiana y su colega brasileño, Celso Amorim, sobre la posición que se tomará con Venezuela dentro del Mercosur y la firma de un acuerdo de integración de Israel en el bloque; y el que sostendrán el ministro de Economía, Martín Lousteau, y el brasileño Guido Mantega, donde hablarán sobre la situación del dólar en los dos países y las distorsiones del tipo de cambio en favor de las exportaciones brasileñas.

  • Manufacturas

    En otro ámbito, el secretario de Industria, Fernando Fraghío, y el ministro de Desarrollo brasileño, Luiz Fernando Furlan, volverán a hablar de las trabas para el ingreso de textiles y artículos para el hogar desde Brasil. Si hay tiempo, Cristina de Kirchner y Lula da Silva tendrán que hablar de las demoras que existen en el lanzamiento del Banco del Sur. En este tema, hay serias diferencias entre Brasil y Venezuela. Lula quiere que los votos del directorio de la entidad tengan proporcionalidad con la cantidad de dinero aportado (lo que haría que Brasil sea el país dominante en la entidad), y Hugo Chávez pretende que haya un voto por país. La Argentina aún no se definió por ninguna de las dos alternativas.

    El presidente brasileño llegarácerca de las 20 a Buenos Aires y se alojará, según su costumbre, en la residencia de la Embajada de Brasil en la Argentina.

    Las reuniones comenzarán mañana por la mañana. En la Casa Rosada, los dos presidentes se reunirán en un primer encuentro. Lula irá después al Palacio San Martín para un almuerzo y luego de los postres visitará las sedes de la Corte Suprema y del Congreso. Más tarde tendrá una reunión con Mauricio Macri, quien lo declarará Visitante Iustre y le entregará la Medalla de la Ciudad.
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