Brasilia (Reuters, AFP, EFE) - El gobierno de Brasil anunció ayer un plan para reactivar el estancado sector automotor, con una reducción de impuestos para las empresas fabricantes de autos y un consiguiente abaratamiento para los compradores de vehículos.
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La medida busca revertir la fuerte declinación de las ventas de autos en Brasil, que llevó a una reciente ronda de recortes de empleos en varias automotrices.
El ministro de Hacienda, Antonio Palocci, dijo que el gobierno reducirá en 3 puntos porcentuales el Impuesto a los Productos Industrializados (IPI) que se aplica a los automóviles para incentivar el consumo.
Con esta reducción, que será válida hasta el 30 de noviembre, el IPI de los vehículos populares caerá a 6% y el de los medios a 13% y se aplicará a los 100.000 automóviles que tienen en stock las ensambladoras. Esta medida supondrá una reducción en la recaudación del Estado de unos 342 millones de reales (unos 114 millones de dólares).
•Despidos vetados
A cambio del alivio fiscal, las automotrices no podrán despedir trabajadores y deberán transferir a los consumidores la reducción del impuesto.
Las ventas de autos en Brasil cayeron 8% en el primer semestre, ya que los consumidores se mantuvieron alejados de las concesionarias por el elevado costo local del financiamiento para la compra de vehículos y la debilidad económica en general. Para contrarrestar la disminución de las ventas, muchas automotrices han dado licencia temporal a sus trabajadores o trataron de efectuar despidos.
En tanto, los trabajadores de la principal fábrica de Volkswagen en Brasil paralizaron ayer sus actividades durante cuatro horas en protesta contra el plan de la empresa de transferir a 3.933 obreros «excedentes» de sus plantas en el país.
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