San Pablo (Bloomberg) - El Banco Central de Brasil elevó el porcentaje de depósitos que los bancos del país deben mantener en reserva, en un nuevo intento por reducir el dinero en efectivo y poder frenar la compra de dólares. El real y el bono de referencia brasileño se volvieron a debilitar el viernes por el temor de los inversionistas a que el plan del gobierno, de tomar prestados u$s 10.000 millones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y recomprar deuda, no detenga la caída de la moneda. El real cayó otro 0,5%, al cerrar a 2,717 reales por dólar, ante lo cual el Banco Central de este país decidió subir en 5 puntos los encajes bancarios para reducir la demanda de dólares.
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Asimismo, el riesgo-país cerró en 1.326 puntos, dejando la calificación de riesgo de Brasil en el tercer lugar luego de la Argentina y Nigeria, mientras que el bono de 8% de Brasil que vence en 2014 cayó 0,69%, a 66,25 a la venta para redituar alrededor de 17,3%, o unos 12,39 puntos porcentuales más que el bono del Tesoro estadounidense a 10 años que vence en 2012. • Medidas
El ministro de Finanzas, Pedro Malan, informó el jueves pasado que el gobierno planea tomar unos u$s 10.000 millones de una línea de crédito por u$s 15.000 millones que se aseguró con el FMI en setiembre del año pasado, y que recomprará bonos por u$s 3.000 millones que vencen en 2003 y 2004. Los inversionistas dijeron que las medidas no aumentarán la cantidad de dólares disponibles en el mercado nacional.
«La gente quiere dólares, no títulos gubernamentales», dijo Plauto Roberto Fraga de Sales, director de operación monetaria de Banco Insuval SA Corretora en San Pablo. «Los inversionistas quieren dólares para enviarlos al extranjero y protegerse.» Sales dijo que la única forma eficaz de que el Banco Central detenga la caída de la moneda es que el gobierno venda dólares en el mercado spot. Agregó que los inversionistas están enviando dinero al extranjero por temor a que el candidato de la oposición Luiz Inácio Lula Da Silva resulte electo presidente en octubre.
Lula, que ha dicho que Brasil debería renegociar su deuda, podría impulsar el gasto del gobierno y cancelar la venta de activos estatales, dijeron analistas. «Si Lula sigue a la cabeza en las encuestas, este nerviosismo persistirá porque su futura política económica es un interrogante», dijo Sales.
Mientras tanto, el Banco Central subió a 15%, desde 10%, el encaje de depósitos que deben mantener en reserva en el Banco Central, medida que retendrá una porción mayor del dinero que los bancos tienen en depósitos a plazo. El banco había impuesto el nivel de 10% en depósitos a plazo después del atentado terrorista del 11 de setiembre en Estados Unidos. Por ahora, no modificó el nivel de 45% para depósitos a 24 horas.
«Esta es, sin lugar a dudas, una forma de actuar en los mercados de divisas y capital», dijo Wilson Ramiao, economista de Lloyds TSB Bank en San Pablo. «La medida reducirá el efectivo disponible que los bancos tienen para apostar en contra de la moneda.»
La medida fue adoptada luego de que el presidente del Banco Central de Brasil, Arminio Fraga, anunció el jueves pasado que vendería dólares en el mercado de divisas si fuese «necesario» para evitar una caída mayor del real, que se ha depreciado 15% en lo que va del año.
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