El Senado de Estados Unidos renovó el viernes en la madrugada el Sistema Generalizado de Preferencias (GSP, según la sigla en inglés) para la Argentina por lo que el país podrá continuar exportando con las ventajas que prevé ese sistema que involucra operaciones por 615 millones de dólares anuales.
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La extensión -que es por dos años no por uno como se especuló-, había sido aprobada ayer por la Cámara de Representantes.
Para el gobierno de Néstor Kirchner es una novedad "excelente" según evaluaron especialistas en comercio exterior a este diario. Por ciertas desavenencias entre Buenos Aires y Washington se había evaluado la alternativa de que los congresistas excluyan a Argentina de ese régimen.
En realidad, no fue una ley específica sobre el caso argentino: anoche, el Congreso extendió el GSP para 144 países en desarrollo, incluidos 12 de América Latina, entre los que figuran -además de Argentina- Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador y Uruguay.
El régimen, que funciona hace 15 años, permite el ingreso sin pago de aranceles de 5.000 productos de distintos países. En el caso de Argentina refiere, por ejemplo, a carnes y cueros.
Pero más allá del dato duro, que resulta positivo para la Argentina, hay algunos factores a considerar:
· En el último tiempo, la Casa Rosada comenzó a ensayar un mayor acercamiento a la administración de George W. Bush. Sin embargo, en el gobierno argentino existe la creencia -sino ingenua al menos apresurada- de que en el 2008, la presidencia de EE.UU. será para un demócrata e, en un exceso, hasta se imaginan a Hilary Clinton en la Casa Blanca. Esto, impulsado especialmente por Cristina Kirchner, hay generado un mayor acercamiento al sector demócrata.
· Sin embargo, quienes se detengan a observar cómo se comportaron los demócratas en torno al GSP para Argentina se llevarán una sorpresa: mayor cantidad de demócratas que republicanos se opusieron a la extensión de ese régimen por dos años más. Es decir: fueron los republicanos, más que los demócratas, los que permitieron que la Argentina pueda seguir ingresando productos sin aranceles a EE.UU. Y fue en una votación reñida y difícil.
· Podrá, a su vez, interpretarse que fue una gestión oportuna y correcta de la diplomacia argentina en EE.UU. que se haya logrado esa extensión. Apostar demasiadas fichas a eso sería arriesgado: si hubo un actor especialmente activo para lograr que el país sigua dentro del GSP fue la petrolera Repsol-YPF que a través de ese régimen puede exportar sin aranceles algunos derivados hacia EE.UU. De hecho, a productos de Repsol-YPF corresponde casi 20% de los 615 millones de dólares anuales incluidos en el sistema de preferencias.
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