19 de junio 2006 - 00:00

Bueno: gobierno se endeuda menos y libera crédito a público y empresas

Tener cuentas públicas en orden no sólo es señal clave para inversores externos. Impacta directamente en la actividad local al dejar a los bancos con la única alternativa de dirigir préstamos al sector privado. Desde el Banco Central, a cargo de Martín Redrado, se están tomando diferentes medidas para que la economía crezca de la mano de un aumento de los créditos. Siempre fue el Estado, por necesidad de caja por su déficit crónico, el que se apropiaba de recursos. Domingo Cavallo, en 2001, llegó hasta las AFJP y los bancos. De 46,5% del total de créditos, ahora el Estado se está quedando con 19,2%, lo que es claramente una buena señal. Por ello, más que impulsar la expansión de la economía con mayor gasto público, el gobierno debería apuntar a mantener y, por qué no, aumentar el superávit fiscal.

El superávit fiscal y las nuevas colocaciones de títulos permitieron al Estado sacar presióndel mercado de crédito local y así dejar fondos libres para empresas y público.
El superávit fiscal y las nuevas colocaciones de títulos permitieron al Estado sacar presión del mercado de crédito local y así dejar fondos libres para empresas y público.
El sector público se retiró con fuerza del mercado de crédito doméstico en los últimos doce meses, abriendo paso al financiamiento del sector privado. Los préstamos al Estado alcanzaron en mayo los $ 12.721 millones, mostrando una caída interanual de 32,8%.

La participación del sector público había subido fuerte con la crisis de 2001 y la imposibilidad de endeudarse en los centros financieros internacionales. Pero en los últimos años, con la mejora de la situación fiscal y las nuevas emisiones de títulos, la situación se revirtió.

Los números, provenientes del Banco Central, muestran que la caída de la participación del sector público fue sistemática. Se quedó con 46,5% de los créditos en 2003, 40,9% en 2004 y 30,9% en 2005. Este año, tomando los valores de mayo, los préstamos al gobierno se redujeron a 20,2% del total. El fenómeno es correlato del importante superávit fiscal, de ahí la importancia de mantener a raya el gasto para que los fondos sigan fluyendo al consumo y, principalmente, a la inversión, factor fundamental para mantener el crecimiento económico en el largo plazo.

Efectivamente, el dinero liberado se volcó al sector privado, que aumentó su importancia y se queda ya con 79,8% del total de los fondos del sistema financiero, aproximadamente $ 50.000 millones. Un año atrás, el número era marcadamente menor ($ 37.232 millones, 66% del total). Si bien ahora se acerca a 10% del PBI, el porcentaje todavía resulta menor en términos históricos o en comparación con países vecinos.

El aumento interanual de los préstamos al sector privado (35% en mayo para los denominados en pesos) se repartió parejo entre empresas y personas físicas. Los adelantos en cuenta corriente crecieron 30,2%, contra documentos 52%, los prendarios 50,3%, los personales 66,4% y las financiaciones de tarjetas de crédito 72,3%. La única excepción fueron los créditos hipotecarios, cuya suba anual apenas alcanza 1,8%. A su vez, los números de junio confirman la tendencia. En lo que va del mes los créditos para los privados crecieron 1,7%, con un excepcional aumento de 7,2% en los adelantos (muchas empresas todavía no devolvieron las financiaciones que tomaron para el pago de impuestos del mes pasado). El resto de los conceptos creció entre 0,6% y 1,7%.

Analizando el desagregado por sector de los préstamos, vemos que la producción primaria se quedó con 10,6% de los saldos (contra 8,9% que había conseguido en el año anterior), la industria manufacturera consiguió 16,4% (13,8% antes) y el comercio 6,3% (contra 5,4%). Los préstamos personales se llevaron 20,5% del total (17,4% en 2005). La contrapartida de estas subas fue la caída del sector público.

Y la capacidad de repago de los privados también creció, debido a la buena coyuntura económica. Para la producción primaria, la proporción de los préstamos en situación irregular bajó a 5,9% (era 17,6% en 2005). Para la industria manufacturera, descendió a 6,4% y para el comercio está por debajo de 10%. La irregularidad es más importante en la construcción (40% aproximadamente), pero también bajó en el último año (más de 10 puntos porcentuales).

Por último, el stock total de préstamos también viene creciendo. Subió 12,1% en doce meses, siguiendo, con un leve rezago, el aumento de los depósitos (17,8%).

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