29 de septiembre 2005 - 00:00

Buquebús y tres empresas se pelean por la Dársena Norte

L a «iniciativa privada» para construir un puerto para cruceros en la Dársena-Norte -que adelantó ayer este diario podría crear más de una polémica: sucede que el proyecto, tal como explicaron ayer los empresarios que pretenden llevarlo a cabo, tomaría el área que ocupan actualmente las terminales de Buquebús y de Ferrylíneas en esa misma dársena.

«Ellos tienen permisos provisorios que se renuevan anualmente; de todos modos, todas las líneas fluviales y marítimas tendrán su lugar en la futura terminal»,
dijo en rueda de prensa Miguel Aznar, CEO de Decavial, uno de los tres grupos involucrados en la iniciativa. Los otros dos son London Supply y Román (éste último a través de sus subsidiarias Rowing e Internacional Trade Logistics). «Por ahora, somos estos tres grupos, con 33,33% cada uno, pero no descartamos incorporar nuevos socios; entre los interesados hay un grupo financiero», agrega.

Por su parte, Buquebús, en un menos que escueto comunicado firmado por Néstor Cucu, su gerente de marketing, afirma que «tiene contrato en el predio que actualmente ocupa y un proyecto aprobado para el desarrollo de su nueva terminal, la cual se está empezando a construir con una muy importante inversión». De hecho, desde hace varias semanas circula en el mercado una versión que indica que la empresa de José López Mena, cuyos barcos hacen el cruce del Río de la Plata, ya tiene -maqueta incluida-un proyecto de remodelación de su terminal de Dársena Norte, del cual se negaron a brindar detalles,pero que entraría en frontal contradiccióncon el presentado ayer a la prensa y más temprano al presidente Néstor Kirchner y a su ministro de Planificación, Julio De Vido.

Quienes concurrieron a la Casa Rosada fueron el mismo Aznar, Teddy Taratuty ( London Supply), Alfredo Román (ITL) y Hernán Rosemberg (Rowing). Allí le informaron al Presidente de su emprendimiento, en el que habría que invertir $ 1.200 millones incluyendo la «pata inmobiliaria» para la cual hará falta pasar bajo las horcas caudinas de la controvertida Legislatura porteña. Ese órgano colegiado deberá rezonificar el área comprometida para que se puedan levantar torres de departamentos y/o de oficinas.

El «power point» exhibía una nueva terminal portuaria para buques de gran calado y hasta 300 metros de eslora, con muelles de esa longitud, un espacio reservado para «líneas fluviales» (léase Buquebús, Ferrylíneas) y otro para barcos de paseo de corto y medio rango.

El proyecto también incluye varias torres de departamentos y un centro de convenciones de gran capacidad, para acceder al cual se levantará una pasarela que lo conectará con la avenida Leandro N. Alem. La simulación computada tenía, sin embargo, un elemento casi de ciencia ficción: en él se incluye la autopista costera como si alguna vez el Gobierno porteño y el de la Nación fueran a ponerse de acuerdo en su traza y en el desembolso de los casi u$s 300 millones que costaría hacerla.

S.D.

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