Si bien podemos discutir la existencia o no de burbujas financieras, a nivel informativo esta figura puede ser aplicada. Parafraseando lo que vemos en los mercados, podemos decir que el valor /la importancia de una noticia hoy, depende de la expectativa sobre el valor que tendrá mañana. La clave aquí es la idea de la expectativa sobre el valor (futuro) de la noticia; en algunos casos esa noticia es valiosa (diríamos que hoy esta barata) y en otros no lo será (hoy esta cara). Noticias adicionales (equivalentes a la tasa de descuento) irán incrementando o disminuyendo el valor de la noticia original. Mientras éstas sean ciertas (basadas en hechos fáctico), la importancia/visibilidad de la noticia original ira en aumento o disminuirá/se opacará paulatinamente hasta que se convierta o no en un hecho (diríamos que enfrentamos un mercado ordenado). La burbuja informativa surge cuando el factor determinante del valor de la información, dejan de ser los hechos para ser otra información, o si se quiere, la percepción de los hechos, o el relato. Esto nos remite a un paper publicado hace 14 años por A. Drazen y P. Sakellaris Noticias sobre noticia: arribo de información e inversión irreversible. Allí encontraban que mientras las buenas noticias incrementaban el valor de las inversiones, las buenas noticias sobre esas noticias, lo deprimían. Como en el caso teórico de sus primas financieras, las burbujas informáticas sólo pueden describirse de manera ex-post (luego de sucedidos lo hechos) por lo que, mientras tanto, lo más que podemos tener son indicios. Mañana seguimos con: la apuesta al recambio presidencial y la verdad sobre el interés de los inversores extranjeros. De la mano de las minutas de la Fed, ayer el Dow Jones trepó 1,11% a 16.437,18 puntos.
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