ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

23 de mayo 2008 - 00:00

Cae desempleo a 8,4% pero con señales que preocupan

Se conoció ayer el índice de desocupación del primer trimestre: arrojó 8,4%, una caída de 1,4 punto porcentual respecto del mismo período del año anterior. Más allá de la falta de credibilidad que generen las mediciones del INDEC, surgen varios datos preocupantes. Si se suma la subocupación, hay 2,6 millones de argentinos con problemas de empleo, 14,2% del total de la fuerza laboral. Trascendió, además, que disminuyó la cantidad de gente que está buscando trabajo, lo cual también ayudó a reducir la desocupación. Los expertos aseguran que se trata del denominado "efecto desaliento", es decir, gente que se retiró de la búsqueda al no poder emplearse. Pero el principal drama sigue siendo el empleo en negro, que se mantiene en tornó a 40%. Implica que una gran porción de los trabajadores no goza de derechos mínimos y gana mucho menos que los registrados.

ver más
La desocupación fue de 8,4% en el primer trimestre del año, una reducción frente al 9,8% que había registrado para igual período de 2007, según informó ayer el INDEC. De esta forma, se comprobó la cifra que había adelantado Cristina de Kirchner la semana pasada, aunque los economistas continúan tomando estos datos con cautela y explican que hay menos gente buscando trabajo por un «efecto desaliento».

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Además, si se consideran como desocupadas las casi 600.000 personas que reciben los Planes Jefas y Jefes de Hogar, el desempleo sería de 8,8% para el primer trimestre del año.

El desempleo sigue cayendo, eso es un hecho y los números del INDEC lo demuestran, aunque se haya incrementado frente al cuarto trimestre del año pasado, cuando la desocupación había sido de 7,5% por cuestiones estacionales. Pero no todo es tan positivo como parece. Los economistas advierten que este fenómeno se explica -en parte- porque hay menos gente en el mercado laboral en lugar de una mayor cantidad de empleo. Es decir, la gente que estaba desocupada y manifestaba sus deseos de conseguir un puesto de trabajo optó por abandonar la búsqueda en los últimos meses, y esto se tradujo en una contracción de la desocupación.

Según explicó el economista Juan Luis Bour de FIEL, la tasa de actividad -la proporción de gente que está ocupada y la que busca empleo sobre el total de la población- cayó 0,4 de punto porcentual entre el primer trimestre de 2007 y el mismo período de este año, cerrando en 45,9%. «Parece poca diferencia, pero es muy importante porque explica más de la mitad de la caída de 1,4 punto porcentual que registró el desempleo en el mismo período», dijo el economista.

Esto quiere decir que la caída en la desocupación no se tradujo en más empleo, sino en un incremento de la inactividad, lo que implica que «hay menos gente en el mercado laboral», como sostuvo Bour.

Los números que dio a conocer ayer el INDEC muestran que la tasa de empleo fue de 42% durante el primer trimestre del año, creciendo muy poco frente al 41,7% que había registrado en igual lapso de 2007.

  • Comparaciones

    Por otro lado, el economista Jorge Colina, del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), se sumó a la visión de Bour y destacó que «la tasa de actividad o de participación de la Argentina es muy baja en comparación con la de los países europeos». Según su explicación, «si medimos la tasa de actividad de la Argentina en términos de la población económicamente activa (PEA) -la suma de ocupados y desocupados-, como se hace en el Viejo Continente, en vez de en términos de la población total, como se hace regularmente en nuestro país, la actividad llega a 59% en el primer trimestre de este año, cuando en Europa supera 70%».

    «Esto quiere decir que la insuficiencia de los puestos de trabajo se observa en una tasa de actividad muy baja», explica Colina.

    ¿Por qué sucede esto? Según Bour, «el crecimiento del empleo es cada vez más débil en parte porque los costos laborales son cada vez más altos». Además, este economista explicó que la elasticidad del empleo es cada vez menor, es decir, por cada punto que se incrementa el PBI, el empleo solía crecer otro punto, mientras el año pasado ese aumento se redujo a 0,4% y para este año se proyecta en menos de 0,3%.

    «Los empleadores se ven desanimados y en vez de contratar más gente, lo que hacen es reemplazarla por capital o recurren a otros factores», concluye Bour.

    Además, existe otro aspecto que demuestra que el mercado laboral argentino no está en tan buenas condiciones como parece y es la calidad de los puestos de trabajo. Según los últimos datos que dio a conocer el INDEC, la informalidad fue de 39,3% durante el cuarto trimestre del año pasado, una cifra aún bastante elevada.

    Más allá de todas estas observaciones, vale la pena recordar que el sector de Encuesta Permanente de Hogares (EPH), encargado de relevar los datos de mercado de trabajo, fue uno de los afectados por la intervención del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, en el INDEC el año pasado. Por eso, Bour se encargó de destacar ayer que «es imposible decir si el dato de desempleo está bien o mal calculado porque a partir del segundo trimestre de 2007 se dejaron de publicar las bases de datos en la página Web del INDEC, que servían para seguir el cálculo». Además, «durante el tercer trimestre del año pasado se sondeó solamente el 40% de la población», agregó Bour.

    Todo esto significa que es muy difícil para las consultoras determinar si el dato es verídico o no. Sin embargo, los economistas afirman que el número está dentro de lo esperado. «No se publican los datos, sólo los resultados. Por eso, el gobierno puede decir cualquier cosa y uno no lo puede chequear», dijo Bour.
  • Últimas noticias

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar

    Otras noticias