Quilmes parece decidida a jugar al póquer con sus distribuidores y sus «aliados» del gremio de camioneros: ayer las negociaciones que encaró con las empresas de logística para que éstas acepten pagar los salarios y aguinaldos adeudados no llegaron a ninguna parte porque la cervecera no aceptó las condiciones que plantearon sus proveedores de servicios.
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Por eso, a partir de hoy la huelga de camioneros se extenderá a plantas de otras empresas de aguas, vinos, gaseosas y cervezas, lo que amenaza con dejar vacías las góndolas y los quioscos de estos productos.
Seguramente Quilmes -que se niega a replantear las condiciones de su vínculo con las distribuidoras, que es lo que éstas reclaman al dejar de pagar sueldos y provocar el conflicto gremial- especula con dos factores:
es la época del año en que menos se venden los productos que fabrica;
tiene más resto para aguantar el paro que sus distribuidores, cuyos ingresos caerán a cero mientras dure el paro.
En tanto, Pablo Moyano y sus adláteres siguen poniendo la responsabilidad del conflicto en Quilmes, a pesar de que los empleadores que no cumplieron son las distribuidoras.
Estas, a su vez, alegan que están trabajando con rentabilidad negativa, dado que les subieron todos los costos, los precios de los principales productos que distribuyen están congelados y Quilmes se rehúsa a repactarlas condiciones de su vínculo.
Ante esta compleja situación, que parece no tener salida, el gremio del hijo de Hugo Moyano amenaza no sólo con un paro nacional para la rama de bebidas, sino también con instalar a partir de hoy una carpa frente a la Embajada de Brasil, frente al Jockey Club y a metros de la Embajada de Francia. Como es sabido, Quilmes es hoy propiedad de la brasileña AmBev.
Controversia
En la misma línea, el Moyano chico declaró ayer que «la Quilmes se borró y no procuró acercamientos: la compañía y las distribuidoras son lo mismo». En sentido inverso, fuentes de Quilmes ratificaron lo que vienen diciendo desde que se inició el conflicto: «Un grupo de 20 distribuidoras del Gran Buenos Aires deliberadamente dejó de pagar los salarios para conseguir -mediante esta presión- mejores condiciones comerciales. Hay distribuidores que están más cerca de los Moyano que de encontrar una solución».
Quilmes, además de tener cerca de 70% del mercado de las cervezas en la Argentina, es licenciataria exclusiva en el país de todos los productos de la línea Pepsi. También embotellan varias marcas de aguas minerales. Sin embargo, los camioneros amenazan ahora no sólo bloquear sus plantas, sino también llevar camiones para hacer lo propio con las plantas y centros de distribución de todos sus competidores.
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