18 de junio 2002 - 00:00

Cayeron 47% envíos de fondos a las provincias

Mientras Eduardo Duhalde hace malabares para ofrecerle al emisario del FMI, John Thornton, el pacto fiscal definitivo con todas las provincias, una golosina para mantener aquietados a los caciques del interior parece adquirir un sabor amargo: en lo que va del mes, los envíos de Nación a las gobernaciones por coparticipación de impuestos cayeron 47% respecto del promedio de enero a mayo. Esto comenzó a inquietar a los negociadores provinciales, quienes temen ser traicionados por el Presidente y quedar a la deriva cuando comiencen a ser auditados por el FMI en forma directa.

Tal es el caso, entre otras jurisdicciones, de Tierra del Fuego, Santiago del Estero y Córdoba, la última de las cuales es clave para quedar bien con el organismo internacional, ya que se trata de una de las tres provincias grandes que tiene el país y que engloba, junto con Buenos Aires y Santa Fe, la mayor parte del déficit.

Buenos Aires ya firmó -también lo hicieron Chubut y La Rioja (ver aparte)-, pero la administración de Felipe Solá corrió con la ventaja de aceptar la deuda por coparticipación de impuestos en la cuasi moneda provincial, el Patacón.

Ese lujo no se lo pueden dar otras gobernaciones que, además, deben cuidar sus propios bonos locales. En rigor, la administración de Duhalde está inundada de patacones, y esa situación la obliga a retenerlos en sus arcas en virtud de que ese papel no se acepta en otros estados, lo que la deja virtualmente sin efectivo para cumplir con las obligaciones adquiridas en materia de coparticipación.

• Problema

Ese es el principal problema que preocupa al gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, de cara a las negociaciones por el pacto fiscal definitivo.

Según información del Ministerio de Economía de la Nación,
Córdoba recibió en la primera mitad de junio sólo 11 millones de pesos en concepto de coparticipación, una cifra casi 70 por ciento inferior a la girada en las dos primeras semanas de mayo.

Estos números podrían complicar
el objetivo último de reducir en 240 millones el rojo de las cuentas públicas provinciales.

La provincia
reclama a Nación una deuda de 78 millones de pesos como moneda de cambio para poner la firma. De esa cifra, 20 millones corresponden a coparticipación no girada por Nación a Córdoba por el exceso de patacones que ingresan en la AFIP.

Córdoba también pide que se paguen diferencias por coparticipación del período en el que había garantía de un piso para los envíos, lo que asciende a 12 millones.

Está pendiente también la liquidación de 20 millones correspondientes al déficit del sistema previsional y otros 26 millones corresponden a atención de presos federales y servicios nacionales transferidos.

Por otra parte, las deudas de Nación también irritan a las provincias, con las cuales debiera ser más fácil llegar a un acuerdo ya que hicieron el ajuste en su momento. Tal es el caso de las citadas
Tierra del Fuego y Santiago del Estero.

La provincia patagónica administrada por
Carlos Manfredotti recibió de Nación, en la primera quincena de junio, aproximadamente 2 millones menos que en el mismo período del mes anterior.

En tanto,
Santiago del Estero sólo recibió 4,5 millones. Restan 9 días hábiles para cerrar junio, y si los envíos de dinero siguieran el mismo ritmo que en la primera quincena, entonces el mes terminaría con un total de ingresos por coparticipación de 9.147.000. Desde enero hasta mayo, el gobierno de Carlos Díaz tuvo ingresos promedio mensuales por coparticipación que se ubicaron en el orden de los 26.612.478.

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