Durante los últimos 12 meses la producción de tractores, la construcción, la fabricación de electrodomésticos, los petroquímicos y bebidas y alimentos; fueron los sectores que más cayeron. En tanto, la industria siderúrgica, la automotriz, los agroquímicos y los textiles pudieron escapar a la caída de la producción industrial. En los últimos tres meses, por lejos los peores del año para la actividad manufacturera, la situación fue más comprometida para las terminales automotrices, los químicos y la construcción, mientras que sólo se pudo mantener el nivel de crecimiento en la siderurgia y en los agroquímicos. Los datos parten del último informe mensual preparado por la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), según el cual octubre resultó el peor mes del año para la industria. En ese mes, tomando la medición desestacionalizada, el índice llegó a un nivel de 115,9 puntos, más cerca del piso de 114,5 de diciembre del '98 (el nivel más bajo de los 28 meses de recesión que lleva la economía argentina) que del techo de 133,5 puntos de junio de ese año cuando comenzó la caída de la industria. Con esto, y si la industria comienza a crecer (lo que no parece cercano), octubre del 2000 podría pasar a la historia económica del gobierno de Fernando de la Rúa como el peor para la producción industrial de su gestión.
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Según la opinión de Abel Viglione, responsable máximo de la preparación del índice de FIEL, la situación podría empeorar en noviembre y es casi inevitable que el último trimestre del año sea el de mayor caída interanual del 2000. Para el economista, en el mejor de los casos restan 14 meses para volver a los niveles de junio del '98. Hay otra conclusión inevitable: la recesión ya supera en tiempo y gravedad al tequila, con lo cual es la más grave de la década.
Si bien entre junio del '98 y octubre del 2000 la baja de la producción llegó a 13%, a esta altura queda claro que hay sectores que sufrieron más que ese porcentaje. A la cabeza de los «perdedores» y de mayor influencia sobre otros rubros está la construcción, que podría estar mostrando algún tipo de recuperación en octubre. En segundo lugar aparecen los sectores de línea blanca eléctrica y no eléctrica. En el primer caso (heladeras, lavarropas, aires acondicionados, etc.), la caída desde el comienzo de la recesión supera 50%, mientras que entre octubre pasado y el mismo mes del '99 la baja llegó a 9,6%. Entre agosto y octubre de este año y el mismo período del '99 la contracción fue de 11,2%. En el caso de la línea no eléctrica (calefones, termotanques, estufas, etc.), la baja desde el comienzo de la recesión es de 25%, mientras que en un año la caída fue de 6%, y logró recuperarse en los últimos tres meses con una contracción interanual de 2,1%. En ambos sectores la importación desde todos los rincones del globo (especialmente Oriente y Brasil), la caída de la demanda interna, la falta de exportaciones y la crisis de la construcción, fueron un cóctel imposible de digerir para los fabricantes locales de estos artículos.
Poco impacto
El cuadro negativo, pero dentro de un sector de poco impacto sobre otros rubros, lo cierra tractores; cuya producción en todo el proceso recesivo cayó más de 50% y que en los últimos tres meses tuvo una contracción de 37,9%. Como paliativo de esta situación hay que tener en cuenta que este rubro tuvo antes de comenzar el proceso recesivo, incrementos superiores a 100%, lo cual de alguna manera aliviana la caída. Entre los ganadores hay un sector: la siderurgia. Claramente puede mostrarse como el que mejor pudo sortear la recesión. Durante toda el proceso mostró un incremento de casi 40%, mientras que en los últimos 12 meses aumentó su actividad 34,5% y 9% en los últimos 3 meses. Las exportaciones a Brasil y al sudeste asiático y una suba en los precios internacionales fueron los motores que impulsaron el alza, que tiene como valor agregado el no depender de cómo evolucione la demanda interna.
Dentro de los rubros que no tuvieron gran variación, los textiles fueron otro de los sectores que pueden mostrar índices positivos. Desde junio del '98 el sector creció 4%, mientras en 12 meses subió 7,3% y en tres meses lo hizo en 4,3%. El sector comenzó a recuperarse a fines del '99, luego de un '98 negativo. Aparentemente en este sector podría haber terminado un amplio proceso de reestructuración interna que había comenzado a mediados de la década del '90 y que produjo serias caídas en los niveles de producción entre el '96 y el '98.
El camino contrario a los textiles transitó la producción de alimentos, que durante casi toda la década del '90 fue un ejemplo de crecimiento lento, pero sostenido, aunque en los últimos meses tuvo una caída importante. Desde que comenzó el proceso recesivo, la caída de este rubro fue de 2%, mientras que en los últimos 12 meses la baja fue de 2,6% y de 6% entre agosto y octubre del 2000 y el mismo mes del '99.
Un capítulo aparte merece el sector automotriz. Durante el primer año de recesión las terminales perdieron 48%, empujadas por la recesión local y brasileña. Luego, desde el segundo semestre del '99, comenzó una lenta recuperación que llevó incluso a las automotrices a crecer interanualmente a principios del 2000 casi 35%. Más tarde la recesión local se profundizó y sólo la recuperación de la demanda brasileña logró mantener al sector. En los últimos 12 meses la actividad automotriz aumentó 22% mientras que entre agosto y octubre de este año contra el mismo período del '99 ya se verifica una baja de 1,6%. La situación parece no mejorar. Según comunicó ayer la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), entre enero y octubre los patentamientos llegaron a las 302.279 unidades, lo que significó una caída de 9,7% respecto a igual período del '99. Según fuentes del sector, incluso la finalización del Plan Canje habría producido una baja importante en los niveles de producción de noviembre.