Brasil mantiene cuatro grandes barreras al comercio con la Unión Europea y Argentina le sigue el paso con tres, según un informe divulgado este jueves por la Comisión Europea, que pide a los socios del bloque que actúen para derribar esos obstáculos.
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Brasil, que ha visto como empeoraban drásticamente sus previsiones económicas en el último año, volvió a imponer en el mercado interno normas como el programa Reintegra, de subsidios a la exportación de sus empresas.
Además, Brasilia "concede ventajas fiscales discriminatorias" para firmas nacionales en sectores como el automovilístico o la electrónica, que motivaron en 2013 una queja de la UE ante la Organización Mundial de Comercio (OMC), recuerda el informe sobre "Barreras comerciales y de inversión a la UE", publicado anualmente.
La carne y derivados de origen europeo tienen dificultades para penetrar en el mercado brasileño, cuyas autoridades llevan a cabo controles y auditorías fitosanitarias que la Comisión califica de "lentas e imprevisibles".
El principal problema con Argentina son las especiales condiciones cambiarias del país. "Argentina continúa aplicando severas restricciones a la transferencia de divisas y beneficios en moneda extranjera", lo que perjudica a los inversores, explicó el informe, que se publica cada año desde 2011.
Argentina, además, aplica un impuesto especial para artículos de lujo que puede llegar al 50% del precio del producto.
Ambos países mantienen negociaciones de libre comercio dentro del Mercosur con la Comisión Europea.
Argentina y Brasil no son sin embargo los socios comerciales más difíciles, según el informe. Rusia, que mantiene una dura pugna diplomática y política con la UE, es el principal acusado en el informe, con siete ejemplos de barreras al comercio. Le sigue China, con seis casos, e India, con cuatro.
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