Cede Brasil y se destraba el acuerdo entre Mercosur y UE

Economía

Brasil flexibilizó ayer más la apertura de sus mercados de inversiones y servicios, con lo cual se aceleraron radicalmente las negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea (UE). Según la posición que expuso ayer en San Pablo el canciller brasileño Celso Amorim, el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva estaría dispuesto a una mayor apertura a la UE en los mercados de telefonía celular y transporte marítimo, además de revisar las restricciones legales para la radicación de bancos extranjeros. Con esto los miembros del Mercosur (Brasil, la Argentina, Uruguay y Paraguay) quieren que la UE acepte una mayor apertura de los mercados de agroalimentos, como condición necesaria para que se destraben definitivamente las negociaciones entre los dos bloques. Si finalmente esto ocurre, el Mercosur y la UE llegarían a tiempo para que en octubre se firme el acuerdo de libre comercio entre los dos bloques.

Estas negociaciones se dieron ayer en San Pablo, en el marco de la conferencia anual de la UNCTAD que comenzará oficialmente hoy en esta ciudad.

Con esta oferta brasileña, quedaría firme la fecha de firma del acuerdo entre el Mercosur y la UE para octubre; además de la visita del presidente de la comisión europea, Romano Prodi, para junio a Buenos Aires, cuando se organice la próxima cumbre del Mercosur. Este dato no es menor para la Argentina. Será con Néstor Kirchner como anfitrión, donde se lanzaría el acuerdo más importante que se firma en la historia del Mercosur.

Los avances fueron alcanzados ayer entre los ministros de los países del Mercosur (por la Argentina negocia
el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Martín Redrado) y el máximo responsable de la Comisión Europea en las discusiones con el Mercosur, el comisario de Comercio Pascal Lamy, durante una reunión que se concretó ayer en un hotel paulista. Estas conversaciones son la continuidad de la reunión que el Comité de Negociaciones Birregionales (CNB), de carácter técnico, celebró entre el miércoles y el viernes en Buenos Aires, y que tuvo que pasar a cuarto intermedio hasta hoy ante la necesidad de que los temas más controvertidos tuvieran una definición política de más alto nivel.

• Avances

Según Redrado, «hubo avance sustantivo en inversiones en lo que hace a garantizar trato nacional y no discriminación del inversor extranjero». Además, el Mercosur hizo una oferta sobre servicios marítimos, para que las empresas europeas puedan ofrecer servicios de carga intercontinental «sin estar establecidas en nuestros países», según precisó el secretario. También «se avanzó en materia de conexión entre telefonía fija y celular», y se «levantaron las restricciones para la aprobación de nuevas sucursales en el tema de bancos». Este último punto es uno de los capítulos más reclamados por parte de los negociadores de la UE, que quieren llegar con menores restricciones a operar en el mercado brasileño, lo que además los pondría en mejor posición que frente a los bancos norteamericanos y japoneses.

Con esta nueva flexibilización en cuanto a servicios e inversiones, que los europeos ponen como condición para ofrecer mayor acceso a los bienes agrícolas y agroprocesados, la Argentina reiteró a Lamy que «mientras el Mercosur hizo mejoras la Unión Europea aún no las hizo», según las declaraciones de Redrado.

Además de estas negociaciones, la Argentina lleva a San Pablo otros dos proyectos: el relanzamiento del G-20 y el anuncio de negociaciones de apertura económica dentro de un esquema Sur-Sur o de países en vías de desarrollo.

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