El gobierno cerraría nuevamente las exportaciones de trigo de la nueva campaña antes del fin de semana. La novedad, conocida ayer en el mercado de granos, tuvo un fuerte impacto en las operaciones y en el valor del cereal, que cayó 3,2%, y se fundamentaría en el alto nivel de registro de operaciones realizado durante la última semana. De esta forma, se intentará evitar que un recalentamiento en los valores del trigo termine afectando el precio del pan y derivados de harinas. No obstante, desde la Secretaría de Agricultura se indicaba que no existen planes de cerrar el registro, aunque el mercado descreyó de esa desmentida, teniendo en cuenta que en otras oportunidades se negaron algunas medidas que luego se confirmaron desde Economía.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Se insiste en que apenas se alcancen las 7 millones de toneladas de registro cierran la operatoria», reconocían ayer los operadores, representantes de productores, inquietos porque la medida impactaría negativamente sobre los precios, como ya ha ocurrido y, de hecho, ocurrió ayer. El precio del trigo había cerrado a u$s 187,4 por tonelada el lunes, pero ayer, luego de que se conociera la noticia, los precios cayeron hasta u$s 181,5. En tanto, el volumen informado por los exportadores ya suma 6,5 millones de toneladas, con un ritmo de registros de 250.000/300.000 toneladas diarias, hecho que hace presumir que para el fin de semana se alcanzará el punto de inflexión impuesto por el gobierno para el cereal de la nueva campaña.
El gobierno volvió a otorgar permisos de exportación de trigo este mes tras mantener cerrado el registro desde marzo con el objetivo de controlar los precios en el mercado local. La inminente cosecha de trigo que de hecho ya comenzó en algunas zonas aceleró las ventas, aunque las heladas de la semana anterior afectaron seriamente los cultivos haciendo prever un fuerte recorte en la cosecha del cereal. «Fue la helada más importante desde el año 1940. Las pérdidas podrían llegar a 15%», informaba un productor del sur bonaerense.
El recorte de la cosecha implicaría una recolección inferior a 15,4 millones de toneladas previstas, a las que se restarían las 7 millones de toneladas ya registradas. Quedaría entonces un volumen ajustado para el consumo interno, hecho que habría alertado a algunos funcionarios de Agricultura, quienes considerarían que aun volcando al mercado 1/1,2 millón de toneladas que todavía quedan en poder de los agricultores correspondientes a la campaña 2006/07, poco se podría hacer para amortiguar los precios internos, que suelen acompañar la tendencia fortalecida que muestra el mercado internacional, que ayer trepó hasta 2% en Chicago.
Dejá tu comentario