Caracas - La emisión del Bono del Sur II, que combina deuda soberana venezolana y argentina por u$s 1.500 millones, fue sobresuscrita 9 veces, sostuvo ayer el ministro de Finanzas de Venezuela, Rodrigo Cabezas, en una entrevista televisiva. Lo que no dijo el funcionario es que el interés de bancos locales de hacerse de este papel -en un contexto internacional muy negativo por el desplome de las Bolsas del mundo- tiene un claro justificativo: se lo vende a precio privilegiado, ya que se lo hace a un tipo de cambio preferencial, lo que permite a compradores una diferencia de 5% en este sentido.
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La operación, lanzada hace siete días, está destinada a financiar el servicio de la deuda pública y recoger excedentes de liquidez que están presionando a la inflación. La « oferta combinada», pagadera en bolívares, comprendió la venta conjunta de Títulos de Interés y Capital Cubierto (TICC) -deuda venezolana denominada en dólares, con vencimiento en 2019 y con un cupón de 5,25% fijo-y BODEN 15 argentinos -con cupón de 7% fijo-, a un precio único de 112,6%. La adjudicación y el anuncio oficial de los resultados está prevista para hoy y la liquidación de la oferta, el 8 de marzo.
Más allá de las ventajas arriba mencionadas, analistas esperaban que la oferta fuera sobresuscrita ampliamente, debido a los elevados niveles de liquidez en moneda local, las pocas alternativas de inversión en el país y la posibilidad que tenían los inversores de convertir bolívares en dólares, en medio del control de cambio vigente desde 2003.
Objetivo
Sin embargo, el funcionario negó que la emisión estuviera orientada a suavizar el tipo de cambio paralelo que, debido a las restricciones cambiarias, casi duplica a la oficial de 2.150 bolívares por dólar y está impulsando los precios. «Nosotros no estamos endeudando a la República para confrontarnos con el tipo de cambio paralelo (...), es para financiar parte del pago de la deuda de nuestra República», sostuvo. Agregó que el país redujo su deuda externa en u$s 4.000 millones en 2006, cuando cerró en u$s 27.200 millones, según cifras oficiales. En noviembre de 2006, el gobierno del presidente Hugo Chávez ya vendió u$s 1.000 millones en una primera emisión del llamado Bono del Sur. En esa oportunidad, la demanda superó los u$s 9.000 millones. Con estas emisiones, Caracas se consolida como la principal fuente de financiamiento del gobierno argentino, al que ha comprado directamente títulos de deuda soberana por más de u$s 3.000 millones.
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