Hasta ahora, los aranceles de ese bloque se han reducido desde niveles cercanos a 6 por ciento hasta 1,1 por ciento gracias al pacto bilateral, y se estima que aún deben descender hasta 0,5 por ciento en los próximos meses.
Según zonas de comercio, los grandes bloques exhibieron un comportamiento heterogéneo respecto de los aranceles promedio pagados durante abril.
Las importaciones provenientes del Mercosur disminuyeron sus tarifas ad valorem de 1 por ciento a 0,9 por ciento, debido principalmente a las bajas en los aranceles pagados por la Argentina y Brasil.
Los aranceles pagados por las importaciones desde toda Latinoamérica bajaron en igual magnitud, ya que las alzas observadas por Paraguay, Colombia y Ecuador fueron más que compensadas por reducciones en el resto de los países de la región.
Las diferencias entre el arancel efectivo y el general se originan en los menores derechos que cancelan algunos productos, ya sea por estar acogidos a preferencias bilaterales en los acuerdos suscritos con gran parte de los países del hemisferio americano, o por la liberación tarifaria que beneficia a algunos productos específicos, independientemente de su origen, como los del área informática y algunas partidas del rubro editorial.
La política de fuerte apertura económica de Chile que impulsa el gobierno de Ricardo Lagos se traduce en números positivos de balance comercial.
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