Mercados en alerta por déjà vu del 2008 ante colapso de Evergrande

Economía

Bastantes paralelismos hay entre el caso del coloso inmobiliario chino y la caída del legendario banco de inversión norteamericano trece años atrás.

Ya se venía corporizando el fantasma de un nuevo cisne negro con epicentro en Asia desde el mes pasado pero en los últimos días se aceleró la debacle del llamado “Lehman chino”, que no es otro que el mayor grupo inmobiliario chino “Evergrande”, inyectando una dosis adicional de inquietud en los mercados financieros globales. Es que para muchos analistas se trata de la punta del iceberg y por eso ya el mercado mira hacia el sistema bancario por el búmeran de las hipotecas. Hay una especie de deja vú del “too big to fail” del 2008 cuando la crisis de las hipotecas subprime derrumbó al legendario cuarto mayor banco de inversión de Wall Street, Lehman Brothers. El temporal tiene epicentro en Hong Kong pero el contagio ya comenzó. No solo se derrumbaron las acciones de Evergrande sino también de otros competidores, incluso de las principales aseguradoras de la región de Asia Pacífico, y hasta de compañías proveedoras de insumos para la construcción como las principales mineras australianas.

Clavo

Quizás,como comentó este diario semanas atrás (en la sección “Lo que se dice en las mesas”) fue la rebaja de tres escalones en la calificación de emisor de deuda extranjera de largo plazo, dejándola a un paso de la mítica “D”, el último clavo que puso Fitch en el ataúd de Evergrande. Ayer la acción de Evergrande cayó casi 19% generando escenas de pánico en las bolsas asiáticas y europeas. Detrás de todo embrollo lo que está en duda es la salud del sistema imobiliario de China.

Tsunami

¿Por qué tanta inquietud? Solo basta con señalar que la deuda en jaque de Evergrande es de u$s300.000 millones. En la actualidad, más de 500 de los más de 800 proyectos de Evergrande en China están paralizados debido a la falta de liquidez, con al menos varios cientos de miles de unidades que se han vendido previamente y no se han entregado. Para completar la construcción, la empresa necesita al menos u$s15.000 millones. Además de la deuda con los proveedores, se teme que exista un colosal endeudamiento fuera del balance. De ahí que en Asia consideran que Evergrande podría convertirse en el “Lehman Brothers de China”, ya que una quiebra equivaldría a un tsunami financiero. Evergrande es uno de los tres mayores desarrolladores de China y sus pasivos equivalen aproximadamente al 2% del PIB de China. Tiene más de 200.000 empleados y miles de empresas confían en Evergrande para sus negocios, creando más de 3,8 millones de puestos de trabajo cada año.La quiebra de Evergrande podría extenderse a los mercados fuera de China, ya que se estima tiene u$s19.000 millones en bonos off shore de alto interés.

Espejo

Expertos y analistas coinciden en que los paralelismos con la caída de Lehman el 15 de septiembre de 2008 son innegables y están afectando notablemente al sentimiento de riesgo global, con caídas en las bolsas de todo el mundo al aumentar la ansiedad por un posible default de Evergrande esta semana. La compañía está inmersa en una crisis de liquidez y el próximo jueves debe pagar u$s83,5 millones de intereses por su bono de marzo de 2022. Tiene otro pago de intereses de u$s47,5 millones que vence el próximo 29 por los bonos de marzo de 2024. Ambos bonos entrarían en mora si Evergrande no liquida los intereses en los 30 días siguientes a las fechas de pago previstas.

Efecto dominó

Los pasivos de Evergrande involucran a más de 128 bancos y más de 121 instituciones no bancarias. El retraso en los pagos podría provocar un efecto dominó en el sector inmobiliario del país asiático, que representa el 29% de su PIB y desencadenar impagos cruzados, ya que muchas instituciones financieras están expuestas a Evergrande mediante préstamos directos y participaciones indirectas a través de diferentes instrumentos financieros. En el mercado de bonos en dólares, Evergrande representa el 4% de la alta rentabilidad inmobiliaria china. Cualquier impago desencadenará también ventas en el mercado de crédito de alto rendimiento, advierten los operadores asiáticos.

Clave

“¡Pekín, we have a problem!”. ¿Qué hará el gobierno chino? Esa es la cuestión. Pekín está observando la situación de cerca, pero no está claro cuándo intervendrán. Por un lado parte de la culpa son las últimas normas más estrictas de endeudamiento. Pero por otro lado no hay interés oficial de provocar una crisis financiera que lleve al mercado inmobiliario chino y a la economía a una profunda recesión. Por lo tanto, se especula que hasta que la sangre no llegue al río no se verá una intervención. Los mercados estarán cada vez más atentos a la forma en que Pekín maneja la situación, ya que los efectos se extienden a los mercados mundiales. La gran incógnita es si el gobierno decidirá rescatar, reestructurar o liquidar China Evergrande Group.

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