Cierres mixtos en Wall Street
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Inflación: el Gobierno espera que siga bajando, aunque reconoce ajustes pendientes en precios relativos
Sobre un año, las promesas de ventas bajaron 21,5% en agosto.
Este índice es seguido con atención en un contexto de incertidumbre sobre la resistencia del mercado inmobiliario a los problemas de las instituciones especializadas en préstamos a riesgo (subprime).
Estas cifras no tuvieron ninguna incidencia sobre el mercado, estimó sin embargo Al Goldman, analista de AG Edward, basándose en la buena performance de los valores del sector inmobiliario el martes.
Si bien estos datos no influyeron sobre los inversores, probablemente llevarán a la Reserva Federal (Fed) estadounidense a decidir una nueva reducción de su tasa directriz en su reunión de fines de octubre, como lo espera buena parte del mercado, subrayó Joel L. Naroff, analista de Naroff Economic Advisors.
Los miembros de la Fed "temen que el sector inmobiliario afecte gravemente a la economía real (...) y este tipo de noticias no puede apacigüar esos temores", señaló.
La bolsa neoyorquina fue invadida por la euforia el lunes -comienzos del cuarto trimestre- cuando los índices evolucionaron a niveles récord: el Dow Jones por ejemplo estableció un nuevo techo de cierre en 14.087,55 puntos (+1,38%), luego de alcanzar durante la sesión los 14.115,51 puntos, su récord absoluto.
El mercado obligatorio terminó en alza. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años bajó a 4,529%, contra 4,557% en la noche del lunes y el de los títulos a 30 años a 4,778% contra 4,798%. El rendimiento de las obligaciones evoluciona en sentido opuesto a sus precios.
En Japón, el principal selectivo de esta plaza, el Nikkei, cerró la jornada con una suba de 200,82 puntos, o un 1,19 por ciento, y terminó con su mejor resultado de los últimos dos meses, en los 17.046,78 enteros.
Mientras, el TOPIX, el indicador que reúne a todos los valores de la primera sección, ganó 23,90 puntos, o un 1,48 por ciento, para cerrar en las 1.639,79 unidades.
Los quince primeros minutos de la sesión bursátil marcaron ya la tendencia de la jornada y en ese tiempo el Nikkei logró auparse por encima de la barrera de los 17.000 puntos, un nivel al que no se había encontrado desde el 9 de agosto a causa de la crisis hipotecaria internacional originada en Estados Unidos.
La principal razón de fondo de estos significativos avances en los parqués de ambos lados del Pacífico son las crecientes especulaciones de que la Reserva Federal estadounidense se verá obligada a volver a bajar los tipos de interés en su próxima reunión, prevista para el 31 de octubre.
Este movimiento, según los expertos, provocaría un nuevo flujo de dinero proveniente de la primera economía del mundo y que, según sus apuestas, se dirigiría a Asia, por ser la región del mundo con un mayor ritmo de crecimiento y un mayor potencial.
A este hecho se sumó la depreciación del yen frente a las principales divisas internacionales, y muy especialmente, frente al dólar estadounidense, lo que favorece a los grandes conglomerados japoneses, volcados en el sector exterior.
Esta subida, que se suma a la cabalgada de más de 500 puntos que protagonizó el Nikkei la semana pasada, ha provocado que algunos analistas avisen sobre los riesgos de recalentamiento de la plaza.




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