5 de enero 2026 - 15:30

Comenzá tu planificación: cuántos dólares se necesitan para seguir a Argentina en el Mundial 2026

Seguir a la Scaloneta en 2026 exige armar cuentas en dólar: entre vuelos y traslados, el presupuesto base se mueve fuerte.

Vuelos, conexiones y kilómetros: antes de pensar en la tribuna, hay una cuenta que define si el sueño mundialista arranca o no.

Vuelos, conexiones y kilómetros: antes de pensar en la tribuna, hay una cuenta que define si el sueño mundialista arranca o no.

Foto: Marcelo Hernandez

Ir a un Mundial no se reduce a conseguir entradas: el gasto grande suele estar en el traslado y en cómo se mueven las sedes. En el deporte, ese fenómeno se conoce como turismo deportivo y dispara presupuestos en dólar por la demanda y las distancias.

En 2026, el torneo se juega en Estados Unidos, México y Canadá, con partidos en 16 ciudades. Ese mapa obliga a pensar el viaje como un rompecabezas: no alcanza con “llegar”, también importa cuántas veces cambiás de ciudad y cuánto pagás por cada tramo.

scaloneta
Entre sedes lejanas y varios traslados, el Mundial 2026 obliga a pensar el viaje como un recorrido y no como una sola ciudad.

Entre sedes lejanas y varios traslados, el Mundial 2026 obliga a pensar el viaje como un recorrido y no como una sola ciudad.

Solo primera fase: cuánto cuesta alentar a la Scaloneta en la Copa del Mundo 2026

Para seguir a la Selección Argentina en la fase de grupos, el primer gasto fuerte es el vuelo internacional. Según los valores publicados, el pasaje de ida desde Argentina hacia Kansas cuesta entre $1.400.000 y $2.000.000, un equivalente aproximado de US$ 990 a US$ 1.730.

A eso se suma el movimiento interno entre sedes. En el esquema de esa primera fase, el tramo entre Kansas y Dallas aparece como el principal traslado, con un costo de ida y vuelta de $428.000 a $456.000, es decir, cerca de US$ 300.

Con esos dos ítems, el cálculo mínimo para “estar” en la primera fase, sin contar otras variables, queda entre US$ 1.290 y US$ 2.030. Es una cuenta básica que sirve para dimensionar el viaje, porque todavía faltan los gastos que más se disparan cuando se acerca la fecha.

Y ahí está la letra chica: esos montos se expresan sin entradas ni hospedaje. Si sumás alojamiento, comidas y traslados urbanos, el presupuesto cambia rápido, sobre todo en ciudades con alta demanda y con distancias largas entre estadios, un rasgo que marca a este Mundial por encima de ediciones anteriores.

Dejá tu comentario

Te puede interesar