2 de julio 2002 - 00:00

Comenzó complicado el programa monetario

Hace una semana, el gobierno anunció un plan monetario para lo que resta del año, pero ya es muy difícil que se lo pueda cumplir. Estimó que el público con dinero en caja de ahorro y cuenta corriente iba a optar por pasarse a un bono a tres años en dólares. Iba a retirar así 2.600 millones de pesos del sistema. El viernes vence el plazo para realizar ese canje y sería 80% inferior a ese número. Es clave el dato, porque primero no se cumple con el programa recientemente mostrado al FMI en Washington y luego porque los $ 2.000 millones que no se canjeen amenazarán siempre con irse al dólar.

El programa monetario que el Banco Central aprobó para el período junio-diciembre ya arrancó complicado. El escaso interés que el público está demostrando por los tres bonos que lanzó el gobierno haría que la suscripción total se ubique muy por debajo de los $ 11.100 millones pautados.

Además, también incluye una devolución de prácticamente $ 1.200 millones del FMI por el pago de vencimientos con organismos internacionales ya efectuado, que por ahora parece lejano. Otro tema que parece difícil de cumplir se vincula con la escasa emisión de $ 300 millones para financiar las necesidades del Tesoro. No está claro quién pondrá la diferencia para cubrir el déficit que puede verificarse hasta fin de año.

De acuerdo con el trabajo elaborado por el Central, que ya fue aprobado por el directorio y deberá ser confirmado por el Congreso, la autoridad monetaria terminaría el año con reservas por u$s 9.800 millones, es decir unos u$s 100 millones por encima del nivel actual.

• Aporte del Fondo

«Se presume que el Fondo incluirá fondos frescos por encima de lo necesario para cumplir con el servicio de deuda con los organismos y por un monto cercano al déficit fiscal consolidado del sector público», señala textualmente uno de los considerandos del programa monetario que ayer se divulgó oficialmente.

Además, señala que «la falta de un acuerdo dejaría desfinanciado al gobierno, lo que implica una expansión sin apoyo de reservas equivalente a dicho déficit».

«En definitiva -continúa- la ausencia de un acuerdo con el FMI en los meses venideros sería una indicación de un menor flujo de fondos externos para el año, deteriorando las expectativas cambiarias e incrementando la presión sobre el peso.» Según la meta original, el tipo de cambio se ubicará entre $ 3,60 y 3,90 pesos hasta fin de año.

Por último, respecto del FMI señala que «el programa asume que se alcanza un acuerdo en los próximos 30 días».

En tanto, se prevé una salida de depósitos por $ 14.600 millones desde junio hasta diciembre: de ese total, $ 11.100 millones se deben al goteo en cuentas a la vista y los restantes $ 3.500 millones a amparos.

La emisión para otorgar redescuentos a los bancos llega a los $ 7.073 millones, que son parcialmente absorbidos por importantes colocaciones de LEBAC (Letras del Banco Central), que sumarán $ 2.874 millones hasta fin de año. La novedad es que a partir de la semana próxima el Central comenzaría a emitir títulos en pesos indexados por el CER, lo cual podría atraer a más inversores interesados en participar de la licitación
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