La decisión de subir los encajes a los depósitos a la vista ya se está haciendo sentir en el mercado financiero. Ayer, la tasa de interés interbancaria trepó por encima de 10% anual. Hay una gran demanda de fondos por parte de las entidades para cumplir con las nuevas exigencias del BCRA. Pero, además, la pérdida de rentabilidad que sufrirán debido a que los encajes de depósitos a la vista dejan de ser remunerados tendrá un impacto en el costo de préstamos a empresas y personas. Se estima que las primeras líneas que sufrirán los ajustes serán las de corto plazo, como adelantos en cuenta corriente y préstamos personales, lo cual tendría algún impacto, leve, en el nivel de actividad.
Si bien existe una situación de liquidez excedente en el mercado financiero, los bancos no llegan a cumplir con la integración del efectivo mínimo en el BCRA (por la porción de los depósitos que deben guardar y no prestar).
Esto se da debido a que tratan de maximizar sus colocaciones en Letras y Notas del BCRA por los mejores rendimientos.
Cabe destacar que el stock de Lebac asciende a $ 14.400 millones y el de Nobac, a $ 13.700 millones, y gran parte está en manos de los bancos.
Además, las entidades financieras tienen un monto importante, más de $ 2.800 millones, en pases pasivos.
Y tanto las posiciones en Lebac como en Nobac y en pases no se computan para el cálculo de los encajes que exige el BCRA.
Esto explica que pese a la liquidez excedente, los bancos precisan «tomar» prestado dinero para cumplir con los encajes.