12 de octubre 2006 - 00:00

Comercio con Brasil: temen que el real desplace al peso

Luiz Inácio Lula da Silva
Luiz Inácio Lula da Silva
El sistema para utilizar monedas locales y no el dólar en el comercio entre la Argentina y Brasil no comenzará hasta 2008 y será voluntario. Así, sólo las empresas que realicen un gran volumen de operaciones entre los dos países, y que tengan una reducción en sus costos implementando este esquema, serán las que finalmente lo adopten.

Con esta premisa, los negociadores de los dos Estados comenzarán en las próximas semanas a discutir los lineamientos del sistema, cuyo lanzamiento será en diciembre próximo, durante la última cumbre del Mercosur del año que deberá organizar Luiz Inácio Lula da Silva en Brasilia.

El principal punto por discutir es la forma en que los bancos centrales de la Argentina y del Brasil compensarán los saldos. Si continúa la tendencia actual de déficit para la Argentina, cada 30 días el país vecino debería hacer una suerte de «clearing» por u$s 300 millones.

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  • Este mecanismo será discutido por las entidades financieras que dirigen Martín Redrado en la Argentina y Enrique Meirelles en Brasil, funcionarios que en definitiva deberían darle contenido concreto a la propuesta.

    Un dato importante que surgió de las conversaciones que sostuvieron el martes la ministra Felisa Miceli con su par de Industria de Brasil, Luiz Furlan: el sistema será optativo, por lo cual, las empresas que lo consideren perjudicial continuarían efectuando operaciones en dólares o en euros. En general, las empresas de capital extranjero que están radicadas en el Mercosur pero que responden a administraciones en otros países podrían continuar efectuando los movimientos en dólares, por requerimiento administrativo. Sin embargo, otras compañías como las automotrices, productos de consumo masivo, petroleras, cerealeras, alimentarias y las dedicadas a la construcción podrían adoptar el sistema ante la alternativa de una reducción en los costos.

    Una preocupación que, por ahora de manera muy velada, comienzan a exponer los funcionarios argentinos es que con el tiempo, el comercio entre los dos países en aquellas compañías que acepten el sistema termine volcándose a la moneda más fuerte; esto es, el real. Este fenómeno sucedió en el proceso de integración dentro de la Unión Europea (UE), donde el comercio regional fue concentrándose en el marco alemán, en detrimento de otras monedas, como el franco francés o la lira italiana. Fue ante esta alternativa que en su momento el gobierno británico del conservador John Mayor decidió quedarse fuera del proceso que tomaron el resto de sus socios de la UE, con el objetivo de evitar un debilitamiento de la libra.

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