Los operadores estiman que en la práctica, la mayoría de las
operaciones de venta deberán ser comunicadas al organismo
recaudador.
Ya falta poco para que entre en vigencia la disposición que obliga a informar a la AFIP sobre la puesta a la venta de los inmuebles por más de $ 300.000, y todavía quedan algunas dudas que la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA) intentará despejar a sus asociados. Con vistas al 1 de marzo, momento en que empezará a regir la norma, la CIA convocó a un encuentro para el próximo martes 26 en el Palais Rouge, donde estarán el titular de la institución, Carlos Sotelo; y el subdirector general de Fiscalización de la Administración Federal de Ingresos Públicos, Marcelo Pablo Costa.
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Hasta ahora, la medida cuenta con la adhesión de los operadores de bienes raíces, de la CIA y de los colegios de escribanos de Capital Federal y de Buenos Aires. Aunque plantea inquietudes respecto del mecanismo por implementar. Estiman que representará una carga administrativa importante para inmobiliarias y escribanos, que asumirán nuevas responsabilidades en cuanto a la verificación de la autenticidad de los datos de cada operación. Y calculan que esto podría afectar también a la AFIP al verse superada por la afluencia de transacciones que, se estima, serán informadas.
Según dicen los entendidos en el negocio inmobiliario, el monto de $ 300.000 se refiere al valor fijado para el impuesto inmobiliario, lo que en la práctica hará que se comunique la mayoría de las operaciones, debido a que la falta de actualización del costo hace que se escriture por debajo de los valores reales.
Tanto el titular de la Cámara Inmobiliaria (CIA), Carlos Sotelo, como el del Colegio de Escribanos de Buenos Aires, Víctor Di Capua, coincidieron en que la medida es positiva y «razonable», ya que, además de aportar un aumento de la recaudación impositiva, traerá aparejado un sinceramiento de la economía.
El alcance que tendrá la medida según la zona donde se encuentre el inmueble es otro tema que requiere análisis, ya que en áreas como el norte de la Capital el mínimo de $ 300.000 es prácticamente un piso de los valores inmobiliarios que se manejan hoy, mientras que en la zona sur, al contrario, gran parte de los departamentos y muchas casas podrían quedar exentos de tener que informar la transacción.
Por otra parte, el nuevo sistema, como suele ocurrir, plantea inconvenientes para pequeños compradores o vendedores que no realizan operaciones inmobiliarias con frecuencia. Para este escenario es que se están preparando las inmobiliarias, que esperan brindar un servicio de asesoramiento fiscal en estos casos.
El trámite
La Resolución General 2.371 de la AFIP establece que quien ponga a la venta una propiedad deberá dar antes los datos del inmueble y detallar el valor al que se lo oferta, siempre que éste supere los $ 300.000 de valuación. Podrá ingresar la información en la página web del organismo recaudador (www.afip.gov.ar) con una clave fiscal o llamando al Centro de Atención Telefónica de la AFIP. El titular de la propiedad recibirá un Código de Oferta de Transacciones de Inmuebles (COTI), que deberá presentar ante la inmobiliariaa cargo de la venta, o bien ante el escribano que certifique la escritura. En el primer mes serán las inmobiliarias las que aporten datos adicionales sobre el inmueble y sobre sus dueños, pero a partir del 1 de abril, con la incorporación de los escribanos, se implementará por completo el sistema, ya que éstos serán los encargados de proporcionar información sobre los compradores y sobre el monto final de escrituración. A los ojos del fisco, los escribanos serán responsables de verificar la veracidad y vigencia del COTI, lo que deberán controlar en la página de Internet de la AFIP.
Datos
En suma, deberá consignarse la superficie del inmueble, su año de construcción, la valuación fiscal, los datos de los adquirentes, la fecha de la escritura y el monto de la operación. Con toda esa información, la AFIP contrastará lo que surge de tributos como el impuesto a la transferencia de inmuebles y el Impuesto a las Ganancias para detectar incongruencias. Los nuevos requisitos valen para todos los propietarios locales y para representantes legales de sujetos del exterior, y alcanzan a todas las operaciones por $ 300.000 de base imponible para el pago del inmobiliario, o de valuación fiscal, con pocas excepciones, como son las propiedades vendidas en remates judiciales. Si se trata de condominios se prevé que el COTI pueda ser solicitado por cualquiera de los titulares y en todos los casos, ese código tendrá una vigencia de 2 años a partir de su otorgamiento. También en caso de que la operación inmobiliaria se anule habrá que informarlo en la misma página web de la AFIP, según detalla Osvaldo Balán, de la Asociación Bonaerense de Estudios Fiscales.
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