La Cámara de Diputados aprobará hoy el proyecto de plan deinfraestructura, una semana después que su máximo impulsor, Nicolás Gallo,dejara el gobierno. Pero la versión final que llegará al recinto tendrá algunoscambios con respecto a lo que pretendía el ex ministro. Ayer por la tarde elradical Raúl Baglini, presidente de la Comisión de Presupuesto yHacienda, se reunió con el peronista Oscar Lamberto para discutir laprimera ronda de consultas por el presupuesto, una agenda de encuentros para lacomisión y el futuro del plan de infraestructura.
Allí Baglini testeó la voluntad peronista de llevar el proyecto alrecinto. Con el guiño de la oposición el camino estaba despejado.
Obsesión
Lo cierto es que apurar la votación de Infraestructura se habíaconvertido en una obsesión para el oficialismo. En primer lugar el gobiernoquería utilizar esta oportunidad para dar la imagen de la Cámara de Diputadoscomo un reducto donde se mantiene la unidad de la Alianza. Incluso por encimade esa pretensión del gobierno está la presión que ejercieron los gobernadorespara apurar el plan de obras. Ante eso el PJ aceptó llevar el plan deinfraestructura al recinto, aunque sea para comenzar con el tratamiento yaprobar el proyecto de ley en general.
La sesión de hoy en Diputados, continuación de la sesión de la semanapasada, por lo que puede empezar sin quórum, comenzará a las 12 con eldebate del proyecto que prorroga la intervención federal a la provincia deCorrientes. El justicialismo estará presente en ese momento de la sesión perovotará en contra. La explicación que daban ayer en el bloque PJ se remontaa las luchas entre el peronismo y Ramón Mestre cuando éste gobernabaCórdoba. «No estamos de acuerdo con las explicaciones que dio el inter-ventorsobre su desempeño en Diputados. Federico Storani tampoco convenció»,dijeron en alusión a la visita de los funcionarios al Congreso hace más de unmes.
Una vez que termine la votación, que con seguridad ganará la Alianza,llegará el momento de debatir la ley del plan de infraestructura, que prevé unainversión de $ 20.500 millones en los próximos cinco años. De todas formas,la inversión inicial no superará los $ 2.000 millones. Según José Luis Machineael fondo de garantía que se crea en la ley para financiar las obras tendrá unacarga inicial de hasta $ 3.000 millones, lo que permitiría establecer un ritmode $ 1.500 millones en obras en los próximos dos años.
De todas formas, hay dudas de que se pueda finalizar mañana eltratamiento en particular y se estima que seguramente se aprobará en general yse dejará para la otra semana el análisis de cada artículo.
Resistencias
Uno de los puntos centrales del proyecto que generará debate en elrecinto es el sistema de licitaciones, ya que aún existen algunas resistenciasde Diputados a abrir esas concesiones a firmas extranjeros. Sin embargo, ladecisión mayoritaria del bloque Alianza, que es respaldada por Machinea, esmantener el artículo 18 del despacho de comisión, que establece un mecanismomixto, donde sólo se permite la participación extranjera en montos superiores alos 45 millones. De todas formas, se espera que hoy en el recinto desesiones se vuelva a introducir otro cambio permitiendo la participación deempresas del exterior también en las obras de monto menor. El argumentoprincipal de los diputados «internacionalistas» es la diferencia en el costoque tendrá para el Estado contratar una obra a una empresa nacional -que parafinanciarse debe pagar altas tasas-a otra del extranjero, que puede conseguir fondosmucho más baratos y que igualmente utilizará mano de obra y materialesnacionales. Este punto había sido rechazado siempre por Gallo y su salida delMinisterio de Infraestructura flexibilizó la discusión.


