Más allá de la apertura de comercios de proximidad y las salidas de menores en vacaciones de invierno, Alberto Fernández, Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta avanzaron anoche en un esquema de cuarentena no coercitiva atada a la evolución de la curva de contagios. A partir del sábado, semanalmente se evaluaría si endurecer o flexibilizar el aislamiento en el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA) de acuerdo a la cantidad de contagios y al nivel de ocupación de camas de terapia intensiva. El anuncio de la nueva fase se realizará mañana al mediodía en Olivos.
Alberto, Larreta y Kicillof exploran una cuarentena "descentralizada"
Cumbre en Olivos para definir cómo se flexibiliza la cuarentena en AMBA. Se anuncia mañana al mediodía. Hoy, reunión con epidemiólogos.
-
Los salarios formales cayeron fuerte contra la inflación en enero y ya perdieron 7,9% real en la era Milei
-
Plazo fijo: ¿cuánto dinero ganás por mes si invertís $1.800.000 a 30 días?
previa. El presidente Alberto Fernández, con la directora de la ANSES Fernanda Raverta y la vicejefa de Gabinete Cecilia Todesca, ayer en Olivos.
El diagnóstico sanitario fue lo primero que se evaluó en la mesa de Olivos. La cifra récord de 4.250 contagios impactó en las autoridades de las tres jurisdicciones. Creció 20% en un día. La cuarentena estricta decretada el 1 de julio debería haberse traducido en un amesetamiento o incluso un descenso en la cantidad de contagios. Pero a dos semanas del “martillazo” en términos de medidas de aislamiento sobre el AMBA la pandemia por ahora no se detiene. En la Ciudad hubo 1.220 contagios y en la Provincia más del doble, 2.734.
El martes el total de casos había sido de 3.645. En Olivos nadie quiso arriesgar si los 4.250 contagios registrados 24 horas después se trataron de un pico donde se estacionarán los casos en una nueva meseta o si la tendencia se disparará más allá. La cuarentena estricta que se decretó el 1 de julio implicó el cierre de comercios no esenciales, la suspensión del running porteño y la exclusión del transporte público de los trabajadores no esenciales. El mayor nivel de reclusión social debería haber impactado en una baja en la cantidad de contagios teniendo en cuenta que el virus se encuentra en fase de circulación comunitaria.
Más allá de lo acotada que pueda ser la apertura que se decrete a partir del sábado, en los hechos la cuarentena comienza a tornarse insostenible socialmente después de cuatro meses de encierro. Por eso Nación, Ciudad y Provincia avanzarían en un esquema de flexibilización para adaptar la normativa a los hechos consumados. Una especie de autogestión del aislamiento con parámetros atados a la evolución de la curva de contagios y aislando a los grupos de riesgo. Habría un marco de actividades autorizadas para el AMBA pero tanto Ciudad, como Provincia y los Municipios definirían de acuerdo a su realidad epidemiológica que se autoriza en cada distrito. Una especie de descentralización de la cuarentena.
Fue una jornada frenética para Alberto. El Presidente mantuvo una cargada agenda en Olivos donde, además de coordinar la nueva fase de aislamiento en el AMBA, encabezó anuncio de inversión de 9.600 millones de pesos junto a Gabriel Katopodis destinado a infraestructura universitaria, y también anunció una inversión de 15 millones de dólares para la instalación de una planta de insumos para la construcción en Santa Fe, a través de una videoconferencia con Omar Perotti. Luego, trasladó a la residencia presidencial la reunión de gabinete económico que suele celebrarse en Casa Rosada para avanzar en la agenda pos pandemia y en la continuidad del programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP) así como la reconversión del IFE en un ingreso universal. Y mañana a las 11 recibirá al comité de infectólogos para realizar el anuncio de la nueva fase de la cuarentena que se extendería hasta el viernes 31.
Fernández recibió poco después de las 19 al jefe de Gobierno porteño y al gobernador bonaerense. La reunión se extendió hasta cerca de las 22. El encuentro había sido convocado por el Presidente para.”terminar de evaluar cuáles son las políticas que se van a llevar adelante” a partir de este viernes, cuando finaliza la fase más estricta de la cuarentena”, según adelantó el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, uno de los asistentes al encuentro. Además de Cafiero, participaron también de la reunión el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzoti, los ministros de Salud, Fernán Quirós (Ciudad) y Daniel Gollán (Provincia) así como los jefes de gabinete porteño, Felipe Miguel, y el bonaerense Carlos Bianco. Sobre las propuestas del gobierno porteño, Quirós indicó que la Ciudad sugiere retomar las actividades deportivas al aire libre y los comercios de cercanía, además de mantener las salidas de los niños, aunque insistió en que no se liberarán las reuniones sociales. El martes, los jefes de Gabinete bonaerense y porteño, Carlos Bianco y Felipe Miguel, respectivamente, tuvieron un encuentro en la ciudad de La Plata, tras el acuerdo alcanzado el lunes por Kicillof y Rodríguez Larreta para decidir “coordinadamente” entre ambas administraciones la forma en que continuarán las restricciones en el AMBA. Kicillof dijo que las medidas en el Gran Buenos Aires a partir del sábado “no van a ser idénticas” a las de la Ciudad, pero ratificó que “la decisión es coordinarlas” porque “no es sostenible que de un lado de la General Paz se abra todo y del otro lado nada”.
El aislamiento social, preventivo y obligatorio rige en el país desde el 20 de marzo y fue prorrogado en sucesivas oportunidades mediante Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) emitidos por el Poder Ejecutivo nacional. La cuarentena se fue flexibilizando en distintas partes del país, y actualmente sólo el AMBA y las provincias de Chaco, Jujuy, Catamarca y San Luis, además del departamento rionegrino de General Roca y el aglomerado urbano de Neuquén, permanecen en la fase 1 del aislamiento.
- Temas
- Contagios
- Cuarentena
- AMBA




Dejá tu comentario