Un viejo dirigente empresarial, textil, retirado, sería convocado por el ministro Domingo Cavallo a encabezar una suerte de «gabinete de crisis» para enfrentar la falsificación y el contrabando que vienen castigando a las industrias textil y del calzado.
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Así lo adelantó a este diario una fuente del Ministerio de Economía, quien se negó a proporcionar el nombre del ex directivo de la UIA que se haría cargo del organismo que conformarán, además de él, representantes de Economía, Interior, Trabajo, la DGI, Aduana y la Dirección de Inteligencia Fiscal y Aduanera (DIFA).
La conformación de esta «task force» contra el mercado negro fue anunciada por Cavallo a directivos de dos de las empresas del sector más castigadas por la crisis, que son -además-las más grandes del país: Alpargatas y Gatic (Adidas, Le Coq Sportif, LA Gear, Signia, Asics, etc.), acompañado de su colega de Trabajo, Patricia Bullrich; del secretario de Política Tributaria, José María Farré, y el de Industria, Carlos Sánchez.
Los empresarios se mostraron moderadamente optimistas, en parte porque --dicen-están viendo algunas acciones tendientes a terminar con la sangría que representa la ropa y los zapatos «truchos», que se llevan cerca de la mitad del mercado de indumentaria del país. Según los empresarios, en la feria de La Salada la acción de la DIFA ya habría producido detenciones.
«Lo más importante es que comenzaron a desaparecer de los puestos las prendas falsificadas, con marcas nuestras o de la competencia. Ahora se vende mucha ropa en negro, sin factura y fabricada en talleres con personal esclavo, pero al menos no con marcas reconocidas», dijo uno de los participantes en las reuniones de ayer. También se ve en el sector como una señal «positiva» la reducción del número de puestos en la feria del Mercado Central de Buenos Aires en Tapiales.
Además, les prometieron a las empresas avanzar en el denominado plan de competitividad, que debería resultar en una rebaja de 20% en los costos de la actividad, a través de reducciones y exenciones en los impuestos para los sectores incluidos en el mismo (textil, calzado, papel, siderurgia).
En lo que hace específicamente a Gatic, sus directivos habrían recibido una «semipromesa» de que les reintegrarán unos u$s 23 millones en concepto de atrasos en la promoción industrial y saldos de IVA. Cabe recordar que la empresa de la familia Bakchellian -cuyo CEO, Fabián Bakchellian, no está en el país desde hace días y se dice estaría en Europa terminando de renegociar la licencia de una marca tiene un pasivo cercano a los u$s 200 millones; con esta inyección de fondos frescos, la empresa se comprometería a no cerrar plantas fabriles. La semana pasada cerraron un convenio con su personal por el que las remuneraciones quedan atadas a la producción de las fábricas, a cambio de no producir despidos durante un período a determinar.
Finalmente, las autoridades económicas les habrían prometido atacar el ingreso de mercadería desde el exterior a precios de dumping desde dos frentes:
Instrumentar una tabla de valoración, que impediría la subfacturación (en la Argentina el mismo par de zapatillas ingresa con un valor 40% inferior al que entra en Estados Unidos).
Se modificará la denominada Norma 2A de la Aduana, que permite evadir aranceles y eludir salvaguardias. El mecanismo es sencillo: si se trae un zapato sin terminar (pero con 95% del proceso fabril completo), se pagan los aranceles de los componentes, no del producto terminado (zapatos, así, no pagan salvaguardias; apenas el arancel de 18% sobre los componentes). De prosperar la iniciativa, esos zapatos «desarmados» van a pagar igual que el producto terminado.
Según las fuentes, Cavallo habría prometido que todas estas medidas, más la «task force», estarán en pleno funcionamiento en menos de una semana.
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