Logró Rato
imponer su plan
de reforma al
FMI. Ayer, al
cierre de la
reunión en
Singapur, salió
a minimizar
críticas de A.
latina, región
que lo impulsó
como candidato
al organismo.
El crecimiento económico mundial podría haber tocado ya su máximo nivel después de registrar el comportamiento más fuerte en tres décadas. Así lo estimó ayer el director gerente del FMI, Rodrigo de Rato, en una conferencia ante los representantes de los 184 países que componen el organismo.
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El funcionario aprovechó esta advertencia para pedir que se renueven las conversaciones para abrir los mercados y así «recoger los beneficios de la expansión del comercio», sostuvo.
«El ciclo del crecimiento global podría estar cerca de su pico», explicó. Pero, al mismo tiempo, buscó no ser alarmista al indicar que una desaceleración en la economía estadounidense se atenuaría por la recuperación de Europa y Japón, además de los buenos desempeños de China e India.
Estas fueron otras expresiones que dejó ayer Rato sobre la marcha de la economía mundial:
La oferta de trabajo educado y calificado está ajustada, y el margen para nuevas mejoras de la productividad podría estar disminuyendo.
La mayor esperanza para un crecimiento alto yace en incrementos adicionales del comercio internacional.
El mundo convivió con altos precios del crudo sin sufrir ningún efecto serio, pero que podrían surgir problemas si la oferta sigue ajustada.
Los desequilibrios en cuenta corriente entre Estados Unidos y el resto del mundo son insostenibles y crean distorsiones adicionales, tanto económicas como sociales.
Los Estados Unidos deberían hacer «reducciones sustentables» en su déficit fiscal.
En comercio, el mundo o bien avanzará hacia un mayor crecimiento y oportunidades más amplias, o retrocederá a un nacionalismo estrecho. No deberíamos confundirnos pensando que hay un punto medio cómodo.