23 de noviembre 2000 - 00:00

Cupones Bursátiles

Es martes por la noche y estamos haciendo «cupones» que recién se leerán el viernes por la mañana. Característica de esta columna, que varias veces le contamos y como para que el lector nos trate con más piedad cuando algo sucede y recién lo tratamos después. O disimule la vergüenza que debemos asumir donde tocamos un tema que, quizás, ha variado en días siguientes antes de la aparición. Esto se está escribiendo al término de un día común, y usted lo está viendo en jornada de un paro general en el país. Fue el martes, cuando se hicieron no más de siete millones de efectivo para las acciones locales y se estuvo al borde de reiterar los vergonzosos montos de otra rueda cercana. En este día, al caer la tarde y cerrar un recinto donde fue la gente pero la Bolsa estuvo ausente de nuevo, arribaba a nuestra mesa la gacetilla de presentación del titulado como «M.AR». Y esto, de tan extraño designio, parece querer alguna connotación con la moda de la ahora temblorosa nueva economía. El proyectil lanzado como «M.AR» no es otra cosa que el nuevo índice Merval... compuesto de especies locales. Tuvimos cierta polémica amistosa con directivo del Mercado de Valores, respecto de una intención que queda -tal vez necesariamente-a medio camino. Porque en el listado que es la mitad de las que integran el Merval clásico se elimina a acciones que son consideradas foráneas debido a que poseen su sede primaria en el exterior.

Básicamente salen las españolas. ¿Pero qué hay de las que tienen sede aquí pero forman sus precios en Nueva York mediante los ADR? Y allí está la gran dificultad, que desnuda la utopía que ya es hoy tratar de componer un índice argentino genuino: no quedan, hermano, especies que merezcan integrar un índice mayor y que respondan a características necesarias: la fundamental, el tener cierto volumen y periodicidad en sus negocios. Entonces, el «M.AR» incluye títulos que generan lo más importante afuera y transmiten las señales a Buenos Aires. Tal vez las siglas deberían ser «M.AR.1/2». Lo que sería un índice local, «más o menos», necesariamente desvirtuado por obra y gracia de la devastación sufrida en nuestros paneles: una de las más graves secuelas de estos últimos años. Sabemos que está en gestación, para salir hacia fin de año, también un «clon» modificado del actual Burcap. Y aquí se contemplaría para la capitalización, no la porción en manos del grupo de control, sino aquella que está en manos minoritarias de cada capital (o algo así). Se dice que hubo muchos pedidos para ello, dándole importancia fundamental a la modificación: seguramente por lo que siguen creyendo que el mal de nuestra plaza pasa por los instrumentos y no por la partitura (el di-nero que no se siente atraído). De todos modos, adherimos a la iniciativa de toda cosa que incorpore un «AR» (aunque sea sólo a medias y hasta donde la escasez lo permita).

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