23 de agosto 2001 - 00:00

Cupones Bursátiles

Pero... ¿es que no nos damos cuenta?, venimos pagando de manera acelerada: dos veces por el mismo terreno. Uno de los peores pecados que se pueden cometer en la guerra, capaces de fabricar una derrota terminal, lo estamos repitiendo en las negociaciones con los supuestos prestamistas. ¿Quiere una prueba? Los noticieros del día lunes, feriado de plástico que pasamos, repitiendo palabras del ministro Cavallo. ¿Qué informaba de nuevo y bueno a la población argentina?... pues, la extraordinaria noticia sobre que «no se tocará la convertibilidad y los depósitos de las personas...» (?) Se está ratificando, o pasando por nuevos logros, aquello que es derecho adquirido y con algunos aspectos (como garantizar la propiedad de los depósitos de los ciudadanos) que ponen los pelos de punta, por lo insólito.

Cada nueva vuelta de tuerca se colocan dudas sobre más aspectos del giro natural de la economía local, buscando despojar de más derechos a los ciudadanos comunes. Hay ahora que luchar nada más que para poder permanecer donde ya se estuvo por décadas, no para mejorar la posición o suturar inconvenientes surgidos, sino para impedir que se llegue a la indefensión completa. Pero, a ese camino vamos, por más que nos pese. Hay alusiones muy claras sobre nuestro problema que distan de ser benignas y nos arrojan la temible sensación de estar esperando por: cuál será la condena que nos impondrán o el precio de ese armisticio del que hablamos ayer. Todos parecen apoyar, pero nadie mueve las fichas en forma concreta y material. Y además de los que ayudan de lengua, están algunos que lanzan sus dardos sin miramientos. No se sabe quiénes son amigos o enemigos, qué salsas calientes se están condimentando en el mundo para que nos cocinemos en ellas. Todo es cada día más sospechoso, tiene poco que ver con los procesos asiáticos, mexicanos, rusos o brasileños, antecesores en cimbronazos que asustaron al mundo. Da la impresión de estar bajo un inmensa lupa, que nos estuvieran observando como raros especímenes y pasibles de ser utilizados en algún experimento ideado en la cúpula. Después de todo, hemos sido utilizados para diversas experiencias de los '90 y la introducción de un modelo y quizás haya llegado la hora de variar tal modelo y colocar uno nuevo en la región.

Estamos a la espera, como todos, de escuchar los anuncios sobre esas negociaciones. Sabiendo que habrá allí bastante de «letra chica» que se ocultará expresamente, y que un grupo de supuestos elegidos habrá tomado decisiones tan profundas como para hipotecar un futuro larguísimo y varias generaciones. Hay gran temor, muy fundado.

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