8 de mayo 2003 - 00:00

Cupones bursátiles

El lunes se asistió a otra jornada bursátil, donde los interesados en rearmar el movimiento de «la primera vuelta», efectuaron un sigiloso testeo del mercado. Una marca máxima en los «671» puntos, una mínima y casi cierre en niveles inferiores al viernes, en poco más de «650», resultó un visitar de las cumbres y percibir cómo reaccionaba la oferta ante una pretensión de ritmo fuerte, como el anterior a las elecciones. Primera rueda, resultado negativo. Inmediatamente aparecieron manos dando a discreción, volteando esas marcas y no se detuvieron hasta profundizarlo hacia una baja de 0,6%. Habrá que poner los ojos sobre lo que suceda luego, en ésta misma semana, y de modo especial en ver si el volumen denota una zona acumulativa y de depuración de ventas que se mostró generosa.

Después llegará la verdad, en las dos semanas que queden hasta la segunda vuelta política. ¿Asistiremos a un show como el ya visto antes? ¿Volveremos a la modalidad mucho más recatada y dando pasos laterales, como cuando la guerra? La tercera opción sería observar una suerte de depresión del mercado, por todo aquello que se hizo jugar sobre los supuestos «pro mercado» y que pasó a manos de un favorito, que traería poco de esa salsa.

Ese lunes, Economía estaba consiguiendo luz verde del Fondo Monetario para poner en marcha la maquinita del peso argentino, para succionar dólares.

Se decía que esto no resultará inflacionario, aunque si bien fuera de la compra de dólares y los dólares se esterilizan en el Central: el circulante subiendo en esos $ 3.000 millones, más el que pueda circular «matando» besos provinciales, creará un colchón de «dinero malo» al que habrá que ver quién quiera guardar: como billete. En algunas de las premisas que hemos leído, dentro de lo poco leídos que somos, nos quedó una reflexión sobre la inflación: donde la condición, el combustible, para que ella surja, es la cantidad de dinero disponible en la economía. Si la entidad madre se estuvo llevando hasta u$s 90 millones diarios, con ese capital en la compra tendría para poco más de un mes. ¿Y después? ¿Otro permiso para volver a emitir y seguir comprando? Preguntas para después de las elecciones, al mejor estilo Lavagna, pero es una cuestión que se debe medir desde el hoy para un futuro tan próximo. Entre tener que sostener un cierto dólar-exportación, para que no se sigan desinflando utilidades que ya no se tienen como antes, y emitir para cumplir el cometido: hay una cornisa bastante delgada para hacer equilibrio. Resulta la noticia de la semana, en lo económico, mientras el Fondo probablemente autorice para esas reservas aumenten: y cobrarse algo de lo adeudado. Todo un circuito de intereses que se superponen, no para elegir el mejor mecanismo sino para optar por lo que más conviene a una de las partes. La Bolsa se vio detenida el lunes y cuando venía de un primer repunte, la semana previa, habrá que medir hasta dónde hay tela para cortar.

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