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22 de enero 2004 - 00:00

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Pensar que tiene casi 150 años y anda por el aire, como si fuera una moza. Y continúa repartiendo dicha a sus amantes, donde los muy fieles son los que prosiguen acumulando diferencias difíciles de entender, para la muchísima gente que conoce «de oídas» qué cuestión está pasando por el mercado.

Algunos, de nuestro círculo cercano, ya se han preocupado en estos días por lanzar la clásica pregunta: «¿Se puede comprar algo en la Bolsa?...» y acaso resulte el amanecer de los que llegan por temporadas, cuando se está en las alturas, y que otras veces han tenido que quedarse con el último cheque de la « cadena de la felicidad» (el que ya no podía pasarse a nadie). La rueda del lunes dio una buena muestra, acerca de una base de negocios estrictamente local, que se ha multiplicado desde aquellas ruedas donde Wall Street estaba de feriado y aquí no se reunían más de diez millones de efectivo, o cosas por el estilo...

Esta vez, sin participación de los CEDEAR, se sumaron $ 61 millones para acciones, de
origen doméstico. Lo único que queda siempre como el «factor X», imposible de develar, es cuánto pertenece al «dinero fresco» y que sección del total es un reciclado. Un salir de unas para entrar en otras, que duplica la orden pero no el capital invertido. Así como los que aprovechan las jornadas donde «se olfatea» la firmeza y el camino acentuado hacia el alza y se juegan «de aire», buscando la diferencia fácil, sin inversión. No importa demasiado, dirá el que goza de estos momentos, el asunto es que los precios siguen volando y los nuevos topes Merval van derribando a los anteriores. Y es cierto. De última, al inversor le parece que la «mejor acción» es la que más sube en el menor tiempo posible: fabrique caños, o haga caramelos.

No se debe nunca discutir con el mercado. Es una ley de oro, a la que nos sometemos. Pero tampoco es imprescindible subordinarse mansamente a lo que manda la tendencia presente. Especialmente, como en el caso del amigo que nos preguntara sobre si se podía « invertir algo», si se entra en estos niveles. El que está adentro, sabe que tiene una buena fórmula, para solventarse dudas: si a estos precios ya no compraría, venda. Y a otra cosa.

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