El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El factor importante, la confianza hacia adónde marchan las cosas, es un bien que solamente se ha presentado en pequeñas dosis, y otras veces fue reemplazado por impulsos o entusiasmos temporales desmedidos. Pero, sin la confianza necesaria, el capital de riesgo necesario no habrá de acercarse siquiera. Y ya tememos por aquellas nuevas especies que iban a ingresar y que deben estar sopesando la posibilidad de éxito, o de fracaso, que les deparará su inclusión. Sin capital, todo puede funcionar solamente de modo precario. Y en esto, la Bolsa también es un espejo de la realidad que la circunda, donde los recalcitrantes que desean incrementar el bienestar general suponen que lo podrán hacer espantando al capital. Y aparecen estrategias superfluas, planes que solamente se apoyarían en el Estado protector.
Dejá tu comentario